Jack Dorsey resucita Vine con un plan anti-IA: vuelven los vídeos en bucle de 6 segundos

Jack Dorsey
Jack DorseydiVine/Reuters

Una nueva aplicación llamada diVine ha resucitado la vieja Vine, con más de 150.000 vídeos rescatados, y los creadores de contenido pueden recuperar su antigua cuenta.

Antes de TikTok, una de las aplicaciones que logró capturar con vídeos cortos a miles de personas fue Vine, una plataforma que permitía compartir vídeos de 6 segundos de duración y que, por desgracia, acabó desapareciendo.

Era muy parecida a TikTok, en el sentido de que permitía editar los vídeos dentro de la propia aplicación, además de grabarlos, lo que atrajo a numerosos usuarios que intercambiaban pequeñas dosis de humor, por lo general.

Vine acabó siendo comprada por Twitter en 2012 por 30 millones de dólares, aunque el futuro de la mano de esta red social no le iría muy bien, ya que acabó cerrándola a finales de 2016, tras varias escándalos, como la filtración del código fuente o el acceso a datos confidenciales de usuarios.

Ahora, Jack Dorsey, cofundador de Twitter, ha lanzado diVine, una plataforma que recupera más de 100.000 vídeos cortos de Vine de 2013 a 2017, que fueron rescatados por el Archive Team, un grupo que realizó una copia de seguridad antes de su cierre.

En total, aproximadamente unos 50 gigabytes de archivos binarios que dieron forma a esta aplicación lanzada en beta en iOS y mediante archivo APK en Android –aunque también permite acceder a su versión web desde este enlace–.

Aunque no es un simple repositorio, ya que diVine permite crear un perfil propio para crear contenido nuevo, por lo que funcionaría como una especie de TikTok, pero con el gancho de la nostalgia.

En conversaciones con TechCrunch, uno de los responsables de la recuperación de los archivos, conocido como Rabble, ha explicado que su intención siempre fue la de volver a un tiempo en el que los algoritmos no dominaban las redes sociales.

"¿Podemos hacer algo que nos lleve de vuelta al pasado, que nos permita ver cosas viejas, pero que también nos devuelva a la época de las redes sociales en la que podíamos tener el control de los algoritmos?", se preguntaba.

Precisamente, él utiliza la tecnología de Guardian Project, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a verificar si el contenido publicado es de un humano o ha sido creado con inteligencia artificial.

Y, por supuesto, con un protocolo descentralizado que ha apoyado Dorsey, de código abierto, para que los desarrolladores puedan modificar lo que consideren oportuno.

Según explica Rabble, hay entre 150.000 y 200.000 vídeos que ha podido recuperar de unos 60.000 creadores de contenido, aproximadamente, aunque curiosamente los etiquetado con k-pop eran irrecuperables.

Como gran noticia para quien fuera creador de contenido en Vine, pueden enviar una reclamación de derechos de autor a diVine, en caso de que sigan siendo los propietarios de estos, y tendrán a su disposición de nuevo su perfil antiguo.

Al acceder a diVine, ahora mismo te encontrarás con vídeos etiquetados  como "archivados", lo que significa que son los antiguos de esa copia de seguridad restaurada.