Gerard Alarcon, el maestro de TikTok, desvela su truco infalible para pillar si sus alumnos han utilizado ChatGPT: "Si necesitas más ideas, pídemelo"

Desde hace ya bastante tiempo, la IA campa a sus anchas por las aulas y los profesores están hartos de corregir textos descaradamente hechos con ChatGPT.
Aunque los más jóvenes creen que nadie les va a pillar, lo cierto es que la IA actualmente puede llegar a percibirse en los textos. Ya ni comentemos si a alguno se le escapa lo de quitar las frases de cierre de ChatGPT como "¿quieres que amplíe la información?".
Esto es algo que está viviendo en sus propias carnes Gerard Alarcon, profesor de primaria y conocido en TikTok como @maestrodecolegio, que lleva semanas viralizando videos que describen a la perfección cómo muchos alumnos utilizan ChatGPT para hacer sus tareas.
"Cuando estás corrigiendo y ves que la tarea termina con Si necesitas más ideas, no dudes en pedírmelo, te das cuenta de que usó ChatGPT". Muchas veces, dice Gerard, los chicos no se molestan ni en disimularlo.
Para intentar cazarlos, ya que algunos están empezando a darse cuenta de que deben maquillar sus textos un poco, los profesores están usando algunos métodos.
Cada maestrillo tiene su librillo para cazarte usando ChatGPT
El primero es el estilo: los textos hechos por IA suelen usar conectores como "por otro lado", "en resumen" o "además", demasiado estructurados para un niño pequeño, a no ser que este sea experto en prosa. Este tipo de textos, dicen, son fácilmente cazables.
Los maestros también prestan atención a la perfección del texto. Si no hay ni un fallo, ni una tilde mal puesta, ni un tachón, sospechan. De nuevo, estamos hablando de niños. Y aunque sean adolescentes, las expresiones nunca van a ser demasiado enrevesadas o perfectas.
Por supuesto, y haciendo ellos también uso de la IA y las herramientas que ya hay en internet, las están usando para detectar textos generados por ChatGPT u otras IA. En estos se analizan patrones, repeticiones, construcción del texto y promedian la probabilidad de que el texto venga de un robot.
Pero, sin duda, el truco que más funciona al final es el más simple: pedir a los alumnos que defiendan oral o por escrito sus trabajos en clase. Cazarles es casi instantáneo. Si está hecho al 100% con IA no van a saber ni cómo lo han estructurado ni sabrán responder preguntas básicas del que afirman que es su texto.
Si bien los jóvenes se consideran expertos en ocultar, algunos de ellos, la IA dentro de sus tareas, los profesores, y de acuerdo con el medio BBC, aseguran que han desarrollado una especie de "instinto visceral" que les permite reconocer cuándo algo no suena humano, aunque no siempre puedan explicar por qué.
Eso sí, también están los que directamente se posicionan en contra de esta tecnología y pagan con la moneda del suspenso o aún peor. Muchos profesores ya han perdido la paciencia. Tras detectar trabajos plagados de errores, citas inventadas y frases que no suenan a ningún adolescente, han decidido dejar de jugar al 'poli bueno'.
Ahora, algunos docentes avisan: si el alumno usa IA para escribir, ellos usarán IA para corregir. "Tú no lo escribes, yo no lo leo", advierten, y en algunos casos incluso piden a los estudiantes que confiesen si han recurrido a la tecnología antes de entregar el trabajo.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
