Profesores ya pagan con la misma moneda a los alumnos que utilizan la IA y advierten: "Tú no lo escribes, yo no lo leo"

Profesor enfadado con el uso de la IA
Profesores en contra del uso de la IA

Profesores y alumnos se enfrentan en una nueva batalla dentro de las aulas. La inteligencia artificial redefine cómo se enseña, se estudia y se evalúan los conocimientos.

Agárrate porque vienen curvas y, según el Digital Education Council, el 86% de los universitarios ya utiliza alguna herramienta de IA para hacer trabajos, resolver ejercicios o, directamente, copiar respuestas. El fenómeno no es exclusivo de la universidad: en institutos y colegios, ChatGPT y otras IA se han convertido en el 'plan B' de miles de estudiantes para salir del paso en cualquier tarea.

Si bien es cierto que todo esto empezó siendo una herramienta para buscar información o resolver dudas puntuales, ahora se ha convertido en el mejor amigo de muchos estudiantes a la hora de hacer trabajos, preparar exámenes o incluso escribir temas completos.

El problema es que muchos profesores ya han perdido la paciencia. Tras detectar trabajos plagados de errores, citas inventadas y frases que no suenan a ningún adolescente, han decidido dejar de jugar al 'poli bueno'.

Ahora, algunos docentes avisan: si el alumno usa IA para escribir, ellos usarán IA para corregir. "Tú no lo escribes, yo no lo leo", advierten, y en algunos casos incluso piden a los estudiantes que confiesen si han recurrido a la tecnología antes de entregar el trabajo.

De copiar con IA a corregir con IA

Todo este hartazgo tiene motivos de peso y, en Estados Unidos, un tribunal federal ha dado la razón a los profesores que suspendieron a dos alumnos por entregar un trabajo hecho íntegramente con IA, plagado de citas falsas y datos erróneos. La justicia sentenció que el castigo era justo, aunque el reglamento escolar no prohibía explícitamente el uso de IA.

Por ejemplo, ya cubrimos en Computer Hoy un caso en Vigo, en el que una profesora contaba que sus alumnos le preguntan lo siguiente: "¿Por qué me lo tachas si está todo bien?". Se refieren a que usan la IA para hacer los trabajos, pero ella se da cuenta, ya que nota que no se expresan igual en clase. Incluso algunos alumnos usaban programas para detectar si su trabajo tiene plagio antes de entregarlo.

En otro instituto, y tal y como añaden desde El Faro de Vigo,  los profesores han notado que los alumnos usan palabras que no son normales en ellos. Yendo más allá, en la Formación Profesional, un profesor incluso suspendió a algunos alumnos por usar ChatGPT para hacer sus trabajos. La IA detectó que estaba todo copiado y no tuvo más remedio.

Es por esto que cada vez más docentes están usando ellos mismos la inteligencia artificial para corregir trabajos, personalizar ejercicios o incluso detectar plagios. Pero todo esto va más allá, y ya algunos profesores han decidido que, si los alumnos no se esfuerzan, ellos tampoco lo harán.

Eso sí, aquí añadir un pequeño dato y es que, mucho cuidado porque los resultados de dejar todo en manos de la IA no son precisamente los mejores.

Un estudio de la Universidad de Georgia demostró que los modelos de lenguaje solo aciertan en un 33% de las correcciones si no se les da una guía humana, y apenas llegan al 50% incluso con un criterio claro. Es decir, la IA puede ser rápida, pero no sustituye la comprensión y el juicio de un profesor de carne y hueso.

Una situación con la IA en las aulas que trae de cabeza a bastantes profesores

Con todo esto, ¿cómo se puede evitar que los alumnos hagan trampas con la IA? ¿Cómo se puede usar la IA para mejorar el aprendizaje?

El quid de la cuestión parece que no es “a favor o en contra de ChatGPT” sino que se centra en “hasta dónde se debería usar esta herramienta para ayudar a los estudiantes”.

Para resolver este problema, aquellos que están a favor de un uso controlado opinan que las universidades deberían implementar estrategias como promover la ética académica a través de programas de formación, diseñar tareas personalizadas que requieran un análisis crítico y especializado y emplear herramientas de detección de plagio para identificar el uso indebido de este chatbot de OpenAI u otros tantos.

Además, la evaluación oral o la defensa de los trabajos y promover esa interacción entre profesores y estudiantes pueden ser un buen punto a tener en cuenta. Si el trabajo lo ha realizado en un 100% ChatGPT, es bastante probable que te quedes en blanco delante del tribunal y sus preguntas.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.