Jensen Huang, CEO de Nvidia, lanza un SOS: "Nos enfrentamos a un competidor formidable, innovador, ambicioso, dinámico y poco regulado"

Generada con IA / Computer Hoy

El actual CEO de Nvidia saber perfectamente que la amenaza de China en lo que a IA y chips se refiere va muy en serio. Parecía imposible, pero va a adelantarles por la derecha.

"Nos enfrentamos a un competidor formidable, innovador, ambicioso, dinámico y poco regulado", reconoce sin ningún reparo Jensen Huang, el CEO de Nvidia, en una entrevista en la que se muestra bastante preocupado por el gran avance de este país en lo que a innovación en IA se refiere.

El país asiático ha bloqueado o desalentado la compra de chips Nvidia para sus gigantes tecnológicos, bajo el argumento de seguridad nacional. La Cyberspace Administration of China prohibió a empresas como Alibaba, Baidu o ByteDance comprar modelos específicos como el H20 o el RTX Pro 6000D, chips vitales para bases de datos y procesamiento de IA.

A pesar de las protestas de Nvidia y de negociaciones, en la práctica China casi ha excluido a esta enorme compañía del mercado interno, apostando a sus propias marcas como Huawei y Cambricon para cubrir la demanda actual de chips.

La idea es clara y la meta bien definida: no depender de tecnologías occidentales, y a la vez elevar a lo más alto China como líder tecnológico mundial.

Aun así, Nvidia es un hueso duro de roer y actualmente vende millones de chips en otras zonas. Sin embargo, la pérdida del mercado chino, que representaba hasta un 13% de sus ingresos y cerca del 20-25% en centros de datos, se deja ver claramente ya en la cuenta de resultados y las previsiones.

Con las puertas cerradas por completo, la compañía ha pasado de facturar miles de millones a perder clientes en un mercado que, si no lo cubría ella, lo haría la competencia local.

Jensen Huang admite que la situación complicada. "China está a solo nanosegundos por detrás de Estados Unidos en fabricación de chips", comenta. "China ha dicho públicamente... que quieren que China sea un mercado abierto, quieren... que las empresas vengan a China y compitan en el mercado... y creo y espero que volvamos a eso", añade.

China ya lleva tiempo encendiendo sus motores para la carrera de chips e IA

Para entender de dónde nace esta batalla, hay que recordar que por más de 125 años Estados Unidos ha intervenido en el progresivo y evolución económica china, intentado frenarlo por todos los medios. Desde los acuerdos coloniales hasta las políticas actuales, esta guerra ha sido continua. 

Pero China, pese a todo, empezó a abrirse más al mundo a partir de los años 70 con su política reforma y apertura. A partir de aquí todo ha ido a más y Estados Unidos, en lugar de ponerles nuevamente la zancadilla, ha conseguido el efecto contrario.

Ha encontrado alternativas locales para competir con Nvidia, que están poniendo a la compañía de tarjetas gráficas en una posición muy delicada. Empresas como Cambricon Technologies han recaudado cientos de millones para desarrollar chips para la inferencia y el entrenamiento de modelos, con el objetivo de competir con CUDA y la tecnología de Nvidia.

Moore Threads también aparece con propuestas de GPU que rivalizan con las de Nvidia, incluyendo tarjetas de alto rendimiento para inteligencia artificial y creación de contenidos que ya buscan mercado propio. Huawei, por su parte, quiere romper la hegemonía con sus chips Ascend 910D y 920, que aspiran a superar a los productos de Nvidia en potencia y eficiencia.

Se estima que en 2026 Huawei quiere producir hasta 1,6 millones de dies, las pequeñas láminas de silicio donde se graban los circuitos. Esta cifra incluye los propios procesadores 910C y otros modelos en preparación para la siguiente generación. Con esto casi se triplicará la producción actual.

Comentar que Huawei no solo está poniendo una nueva marcha a la producción de sus chips Ascend, sino que SMIC, el principal fabricante chino, aumenta su capacidad para producir semiconductores de 7 nanómetros, suficientes para la mayoría de aplicaciones de IA. Además, hay una fuga inversa de talento. Ingenieros chinos en Silicon Valley regresan a su país atraídos por proyectos locales mejor financiados y con menos restricciones. 

Paradójicamente, estas sanciones ya están acelerando la autonomía tecnológica china, justo lo que EEUU quiere evitar. Empresas como Nvidia o Microsoft buscan ahora 'puertas de emergencia' en países como Singapur, India o Malasia, pero la era de la dependencia tecnológica china hacia Occidente se acaba.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.