EEUU hunde a Nvidia y su chip H20: ¿el fin de la hegemonía china en IA o la chispa que encenderá su independencia?

Computer Hoy

La prohibición indefinida del chip H20, muy importante para la IA china, desangra a Nvidia y abre la puerta a Huawei para dominar el mercado con sus chips Ascend.

La tecnología está quedando bien claro en 2025 que ya no es neutral. Lo que empezó como una guerra comercial entre Estados Unidos y China por aranceles al acero o la soja se ha reconvertido por completo en una batalla por el control de los semiconductores, esos pequeños trozos de silicio que hoy, pese a que muchos no lo crean, dicen quién domina la inteligencia artificial, la defensa y la economía del siglo XXI. 

La última jugada de toda esta historia es la prohibición estadounidense a Nvidia para exportar su GPU H20 a China, un chip diseñado específicamente para cumplir con las restricciones previas. 

Esto no es solo ha sido un golpe estratosférico económicamente hablando para la compañía —con pérdidas estimadas en 5.500 millones de dólares—, sino una prueba a gran escala sobre cómo los problemas políticos pueden cambiar de un día para otro el desarrollo tecnológico de un país entero.

¿Por qué importa el H20? Porque representa la locura actual de esta guerra. Nvidia lo creó en 2023 como un producto 'de bajo rendimiento' para esquivar las restricciones anteriores, una versión descafeinada de sus chips estrella, los H100, que tantas alegrías están dando en EEUU.

Sin embargo, incluso este modelo light ha terminado en la lista negra del Departamento de Comercio de EEUU, que argumenta que podría usarse en superordenadores con aplicaciones militares. 

Para China, el H20 era un salvavidas: lo usaban empresas como Tencent, Alibaba o ByteDance para entrenar modelos de inteligencia artificial sin depender de tecnología más avanzada. Su prohibición ahora fuerza al gigante a cambiar por completo esa agenda de autosuficiencia tecnológica, con Huawei tratando de devolver las aguas a su cauce.

Trump estrangula a Nvidia con 5.500 millones en pérdidas y China ya tiene su plan con Huawei

Nvidia está en la cuerda floja. La compañía, que llegó a valer más que Amazon gracias al boom de la IA, ahora se enfrenta a pérdidas de 5.500 millones por inventario no vendido y contratos incumplidos. Su valor en bolsa cayó un 6% tras el anuncio, sumado a un descenso acumulado del 7,13% en las últimas semanas. 

Pero el daño va más allá de lo financiero y el veto al H20 confirma que EEUU no permitirá a Nvidia ni a nadie vender a China ningún chip útil para IA, aunque sea deliberadamente limitado. Esto deja a la empresa sin su mercado estrella —China representaba el 25% de sus ingresos en 2024— y regala terreno a Huawei, que acaba de lanzar el Ascend 910B, un chip que ya compite en rendimiento con los modelos anteriores de Nvidia.

Pero cuidado porque China no se ha quedado de brazos cruzados y algunas empresas almacenaron chips H20 por valor de 12.000 millones de dólares antes de que EEUU cerrara el grifo. Esta acumulación les da un respiro de 6 a 12 meses para mantener operativos proyectos que ya estaban en marcha mientras desarrollan alternativas, ahora sí que sí, locales. 

Pero el verdadero plan va más allá de todo esto: Huawei no solo está acelerando la producción de sus chips Ascend, sino que SMIC, el principal fabricante chino, aumenta su capacidad para producir semiconductores de 7 nanómetros, suficientes para la mayoría de aplicaciones de IA

Huawei celebra, Nvidia sangra

La Administración estadounidense, por su lado, justifica el veto como protección de la seguridad nacional, pero los efectos colaterales no han tardado en dejarse entrever. Por un lado, Nvidia pierde su mercado más potente; por otro, Huawei se hace muy fuerte, quedándose ya con el 15% del mercado chino de chips para IA y proyectando alcanzar el 30% en 2026. 

Además, hay una fuga inversa de talento: ingenieros chinos en Silicon Valley regresan a su país atraídos por proyectos locales mejor financiados y con menos restricciones. Paradójicamente, estas sanciones podrían acelerar la autonomía tecnológica china, justo lo que EEUU quiere evitar. Empresas como Nvidia o Microsoft buscan ahora 'puertas de emergencia' en países como Singapur, India o Malasia, pero la era de la dependencia tecnológica china hacia Occidente se acaba.

La independencia tecnológica china liderada por Huawei acaba de empezar

El futuro que se vislumbra ahora es el de dos bloques tecnológicos desconectados. Occidente, dominado por Nvidia, AMD y consorcios como TSMC, seguirá avanzando hacia chips de 3 nanómetros y modelos de IA cada vez más grandes como GPT-5

China, mientras, priorizará eficiencia sobre potencia, desarrollando chips de 7 nanómetros y modelos ligeros optimizados para aplicaciones industriales, tal y como ha hecho con DeepSeek. El riesgo para EEUU es que China, al verse excluida, desarrolle estándares alternativos que terminen compitiendo globalmente. Ya ocurrió con TikTok frente a Meta o Huawei en 5G. La IA podría ser el próximo frente.

El problema es que, en esta guerra de chips, todos perdemos: menos colaboración significa menos innovación, precios más altos y un futuro donde la tecnología ahora es la gran arma para crear divisiones políticas en lugar de unir a la humanidad.

¿Qué viene después? Hay que tener muy en el radar a Huawei. Su chip Ascend 910B es solo el principio de algo que cree que va a ser grande. Si logran crear un buen producto a un precio aún mejor, podrían convertirse en el Nvidia de Asia. 

El verdadero momento será 2026, ya que, para entonces, China planea producir el 70% de los chips que consume, y Occidente deberá decidir si sigue apostando por crearlo todo desde dentro, con lo que eso supone en casos como el de Europa, o busca nuevos acuerdos. 

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.