Jensen Huang tumba ley anti-China y Nvidia convence a Donald Trump de salvar sus chips de IA: "Iba a crear un problema de seguridad nacional"

Jensen Huang tumba ley anti-China
Jensen Huang tumba ley anti-ChinaGenerada con IA
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El CEO de Nvidia ha logrado casi lo impensable. Ha conseguido poner freno a una ley que iba a impedir la venta de sus chips de inteligencia artificial.

Jensen Huang, pese a que su campo de batalla es la tecnología y la IA, le ha tocado meterse de lleno en el mundo de la política para frenar lo que, en su opinión, iba a ser un auténtico desastre. El objetivo era evitar que una nueva ley estadounidense pusiera trabas a la venta de sus chips de IA.

En concreto, hablamos de el GAIN AI Act, un proyecto que buscaba que empresas como Nvidia y AMD dieran prioridad a compradores estadounidenses antes de vender sus chips al extranjero. La intención era proteger a EEUU en la carrera global de la IA, sobre todo frente a China. 

Pero Huang dejó bien claro que esa medida podía ralentizar la innovación, complicar la logística y hasta perjudicar la seguridad nacional.

Después de la reunión, Huang afirmó que "el GAIN AI Act es incluso más perjudicial para EEUU que el AI Diffusion Act". De forma simple, la ley habría obligado a retrasar pedidos internacionales, aunque no hubiera demanda interna. 

"La regulación de la IA a nivel estatal paralizaría esta industria", advirtió Huang. "Crearía un problema de seguridad nacional", añade.

Si los chips de Nvidia, los más avanzados, se retrasan, toda la IA global se frena

Tras todos sus argumentos, los legisladores tomaron una gran decisión y eliminaron la propuesta de exportación de chips del proyecto de ley de defensa. Huang lo celebró, pero dejó claro que no está en contra de todos los controles: solo de los que ponen a EEUU en desventaja y crean problemas de seguridad.

Sin embargo, y pese a la victoria, lo cierto es que no hay quien le quite la idea a Donald Trump de que estos chips deben ser exclusivos para EEUU. China podrá seguir negociando con Nvidia, pero no podrá acceder a los modelos más top del mercado.

"Si nosotros no estamos, Huawei ocupará nuestro lugar. Es una de las mejores tecnológicas del mundo y entrará en el mercado sin dudarlo", afirmaba en otra entrevista Jensen Huang.

Y es que, estas restricciones y estas idas y venidas han creado una situación muy complicada para la empresa y sus clientes. Y aunque entiende la preocupación por la seguridad nacional, ya ha dejado claro que el impacto económico es mortal.

Mientras tanto, Huawei no solo está acelerando la producción de sus chips Ascend, sino que SMIC, el principal fabricante chino, aumenta su capacidad para producir semiconductores de 7 nanómetros, suficientes para la mayoría de aplicaciones de inteligencia artificial

Los analistas ya han comenzado a especular y comentan que estas tensiones pueden ser un arma de doble filo. Por un lado, frenan el acceso de China a la tecnología más puntera, pero por otro, aceleran la independencia tecnológica del gigante y pueden hacer que empresas como Nvidia pierdan su poder global a largo plazo, lo que repercute, por supuesto, a EEUU.

Además, hay una fuga inversa de talento: ingenieros chinos en Silicon Valley regresan a su país atraído por proyectos locales mejor financiados y con menos restricciones. Paradójicamente, estas sanciones podrían acelerar la autonomía tecnológica china, justo lo que EEUU quiere evitar.

"Si la regulación varía de estado a estado, la industria se detiene"

Pero Huang no se quedó solo en echar abajo la GAIN AI Act. También criticó fuertemente la idea de que cada estado haga sus propias reglas sobre IA. "Si la regulación varía de estado a estado, la industria se detiene", dice.

Es decir, si California, Texas, Nueva York y otros estados establecen normas distintas sobre transparencia, sesgo o seguridad, los desarrolladores tendrían que adaptar sus productos a cada jurisdicción. Un mismo chatbot podría comportarse distinto dependiendo del código postal. 

Huang explicó que al menos 30 estados están estudiando estándares propios que, de aprobarse, podrían complicar aún más la situación de EEUU frente a China.

Trump, según fuentes, coincide con Huang y apoya la idea de un estándar nacional. Esto todavía no está en la legislación, pero podría entrar en juego próximamente.