Mark Gurman desvela los motivos por los que Apple ha perdido la carrera por la IA: "Estarán condenados al fracaso"

Apple prometió revolucionar la IA con el iPhone 16, pero según Mark Gurman, la compañía va muy por detrás y podría fracasar si no reacciona a tiempo.
En los últimos meses, Apple ha intensificado su discurso sobre inteligencia artificial, prometiendo funciones revolucionarias integradas en iOS y sus dispositivos, especialmente con el lanzamiento del iPhone 16. Sin embargo, esas promesas no se han materializado como se esperaba.
Mientras rivales como Google, Microsoft y OpenAI avanzan con paso firme en la IA generativa, la compañía de Cupertino parece estar atrapada entre su tradicional perfeccionismo y una falta de liderazgo claro en este terreno. El periodista de Bloomberg, Mark Gurman, ha puesto el foco en esta situación y no ha dudado en afirmar que ha perdido la carrera de la IA.
A través de su intervención en el podcast Big Take, Gurman destaca que la estrategia de Apple con la inteligencia artificial ha sido, como mínimo, errática. Una gran campaña de marketing prometía una Siri más inteligente, pero esas funcionalidades apenas han llegado, y las pocas que se han implementado presentan fallos o se han retirado rápidamente tras errores graves.
La IA generativa: el gran talón de Aquiles de Apple
Uno de los casos más sonados fue un anuncio protagonizado por Bella Ramsey, protagonista de The Last of Us, en el que Siri era capaz de recordar a una persona con la que habías quedado meses atrás. Esa funcionalidad, clave en la promoción del iPhone 16, nunca estuvo disponible realmente.
El anuncio fue retirado, pero dejó tras de sí una serie de demandas colectivas por publicidad engañosa. Según Gurman, esta brecha entre lo prometido y lo entregado es "algo nunca sucedido en la historia moderna de Apple"

Aunque la compañía de Cupertino ha integrado durante años funcionalidades discretas de IA, como Face ID, el reconocimiento de patrones de uso o las sugerencias en sus apps, nunca ha brillado en este terreno. Y este es precisamente el campo que ha tomado protagonismo desde la llegada de ChatGPT.
Mientras empresas como OpenAI, Anthropic o Google han apostado fuerte por modelos generativos capaces de redactar textos, programar o mantener conversaciones coherentes, Apple ha preferido la cautela. Parte del problema, según el periodista, es que la empresa no está diseñada para moverse en entornos de incertidumbre como los que impone la IA generativa.
La empresa de Tim Cook prefiere sistemas fiables, controlados y cerrados, mientras que la IA es caótica, propensa a errores o "alucinaciones".
Además, a diferencia de sus competidores, Apple no cuenta con una plantilla de expertos en IA del mismo tamaño ni con una infraestructura dedicada exclusivamente a modelos avanzados. Por ejemplo, se sabe que muchas de las herramientas de Apple Intelligence están aún en desarrollo o dependen del uso de modelos externos como ChatGPT.
La llegada de John Giannandrea, exdirectivo de Google, parecía prometer una revolución interna, centralizando los equipos dispersos y desarrollando una Siri verdaderamente avanzada. "Desde su llegada a Apple, no hemos visto muchos cambios", indica. Las mejoras siguen siendo superficiales, y muchas de las funcionalidades que prometía la IA han sido retrasadas o canceladas.
Una de las pocas funciones que sí ha llegado es la creación de Genmojis, emojis personalizados generados por IA, que ha sido bien recibida. También hay herramientas de resumen de texto o mejora de escritura, pero aún están lejos del nivel de integración y potencia de productos como Gemini o Copilot.
Según Gurman, buena parte del talento y recursos de Apple se diluyó en proyectos como el coche autónomo, que finalmente no se lanzó pese a los miles de millones invertidos. Esto hizo que la compañía perdiera tiempo mientras sus rivales desarrollaban tecnologías que ahora dominan el mercado.
"Ya hemos visto que la IA de Apple no estaba a la altura para producir el coche autónomo, pero estarán condenados al fracaso en la siguiente fase de hardware si no consiguen que la IA funcione", explica. Además, el periodista cree que la empresa "necesita ser más rápida" y volver a esa filosofía de actuar rápido y romper cosas.