Reputado filósofo advierte del peligro: "Cuando la IA domine la ciencia, se volverá incomprensible para el ser humano"

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Un futuro con inteligencia artificial científica plantea una pregunta inquietante, ¿seguiremos entendiendo la ciencia cuando ya no seamos nosotros quienes la hagamos?

La revolución científica actual está marcada por un protagonista silencioso pero fundamental, la inteligencia artificial. Cada vez más, modelos computacionales, algoritmos de aprendizaje automático y simulaciones digitales están desplazando el papel central que tradicionalmente tenía el ser humano en el proceso científico. 

Este fenómeno, que muchos expertos ya denominan automatización de la ciencia, nos lleva a preguntarnos si estamos siendo testigos de un cambio radical, a un punto en el que el conocimiento generado por máquinas deje de ser comprensible para las personas.

Este posible futuro fue anticipado por el filósofo Paul Humphreys, quien definió la etapa actual como un "escenario híbrido", donde la tecnología asiste a los investigadores humanos. Sin embargo, advertía que podríamos llegar a una fase "automatizada", en la que las máquinas no solo nos ayuden, sino que se conviertan en los verdaderos protagonistas del conocimiento científico. 

Y para cuando la IA dominee la ciencia, según el filósofo, "se volverá incomprensible para el ser humano", así lo escribe Richard Fisher en un artículo de Aeon.

La inteligencia artificial podría hacer que la ciencia nos resulte incomprensible

Hoy ya se están dando pasos hacia esa dirección. Proyectos como AlphaFold, de DeepMind, han logrado avances científicos que de otra manera habrían tardado décadas. Esta IA puede predecir con precisión cómo se pliegan las proteínas, una tarea que hasta ahora requería años de investigación. 

En otras disciplinas, como la astronomía, la genómica o la climatología, el papel de la inteligencia artificial se vuelve cada vez más decisivo para interpretar enormes volúmenes de datos. Pero ¿qué pasa cuando la capacidad de estas herramientas supera no solo nuestra velocidad de análisis, sino también nuestra capacidad de comprensión?

En ese escenario automatizado, la ciencia podría transformarse en algo radicalmente distinto. Las IAs no estarían limitadas por intereses humanos, como la financiación o las modas académicas. Podrían investigar fenómenos que nadie considera "útiles" o "rentables", y hacerlo con una precisión y profundidad inalcanzables para nosotros. 

Incluso podrían desarrollar nuevas formas de matemáticas, nuevos lenguajes científicos o modelos conceptuales tan alejados de nuestra experiencia humana que resultaran incomprensibles.Este punto es importante, el problema no es solo que la inteligencia artificial pueda hacerlo mejor que nosotros, sino que podría hacerlo de formas que no entendemos. 

El filósofo Ludwig Wittgenstein decía que si un león pudiera hablar, no lo entenderíamos. Algo similar podría ocurrir con una IA súper avanzada, aunque "hable" ciencia, su lenguaje, conceptos y lógica serían tan diferentes que nos serían ajenos.

Podríamos imaginar una IA que elija estudiar la descomposición de una hoja concreta con una precisión asombrosa, o que prediga el curso de una molécula de agua desde la nieve en una montaña hasta un río lejano. 

No porque alguien se lo pida, sino porque ella considera que es una pregunta científica valiosa. ¿Cómo juzgaríamos nosotros el valor de esa investigación si ni siquiera podemos comprender su propósito?

La pregunta que queda es qué hacemos nosotros mientras tanto. ¿Debemos aceptar que llegaremos a un punto en el que la ciencia se nos escape por completo? ¿O deberíamos tratar de desarrollar herramientas que nos ayuden a traducir ese conocimiento alienígena a algo inteligible? 

Tal vez debamos empezar por reconocer que el conocimiento humano tiene límites, y que la ciencia futura podría no estar hecha para nosotros.

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