Sam Altman ha experimentado un "cambio neuroquímico", y lo quiere llevar a la IA: "Será lo mejor para la humanidad"

Computer Hoy

El máximo responsable de OpenAI ha vuelto a referirse a su reciente paternidad y, cómo suele ocurrir con él, se ha referido a su tema favorito: la IA de ChatGPT. 

Suele decirse que eso de ser padre cambia a cualquiera. Una de las experiencias más emotivas y a la vez desafiantes que puede tener alguien a lo largo de su vida. Algo que Sam Altman, el máximo responsable de OpenAI, parece estar descubriendo ahora. No en vano, tuvo a su primer hijo hace apenas unos meses, el pasado mes de febrero. Y ya ha hablado de su experiencia.

En realidad, no es la primera vez que lo hace. Hace tiempo recibió bastantes criticas al confesar que ChatGPT había sido fundamental en el cuidado de su hijo. Algo que provocó que muchos especialistas pusieran el grito en el cielo. Ahora, ha vuelto a vincular su paternidad con la inteligencia artificial, aunque de una manera distinta. Distinta, pero cuanto menos curiosa. 

Sam Altman y sus cambios neuroquímicos

Puede que Sam Altman te caiga mejor o peor, pero existen dos afirmaciones que difícilmente puede ser rebatidas sobre él. La primera, que disfruta pasándose el día hablando. Principalmente sobre ChatGPT, pero durante las infinitas entrevistas que concede en blogs, podcasts, televisiones y periódicos, rara vez rehúye opinar sobre cualquier tema, aunque sea personal

Por supuesto, y esta es la segunda evidencia acerca de su persona, el empresario es un fantástico comercial. Así que, trate sobre lo que trate, siempre termina barriendo para casa. Es decir, vinculando cualquier asunto con la inteligencia artificial, ChatGPT y las maravillosas proezas que, al menos desde su punto de vista, ofrecerá esta tecnología. No todo el mundo opina igual

En esta ocasión, y como señalan desde Times of India, Sam Altman ha vuelto a recurrir a su paternidad para poner en valor la IA. Según él, ser padre le ha "reconfigurado químicamente". Lo cual ha provocado, dice, que tenga una nueva forma de ver las cosas. Lo curioso del asunto es que, efectivamente, la ciencia parece respaldar esta sensación que tiene el responsable de ChatGPT.

Esa al menos es la conclusión a la que han llegado diversos estudios centrado en gente que ha sido padre recientemente, igual que Altman. Estos han confirmado cambios en niveles de oxitocina, dopamina y prolactina, hormonas y neurotransmisores asociados con el apego, el placer y la respuesta emocional. O lo que es lo mismo, que sí hay variaciones después de ser padre. 

¿Cómo afecta eso a la IA y a ChatGPT?

"Me siento diferente, más sensible al mundo y a cómo lo estamos construyendo", ha comentado Sam Altman, quien no ha evitado hablar acerca de su labor al frente de OpenAI. Una labor que, cree él, puede cambiar el destino del futuro y de la gente. "Si esto ayuda a que tome mejores decisiones para el futuro de mi hijo y de la humanidad, entonces es algo bueno". 

Por supuesto, las reacciones en Internet no se han hecho esperar. Algunos piensan que las declaraciones de Altman son sinceras, mientras que otros se encojen de hombros y no le dan mayor importancia: un padre es un padre, ¿y? Pero la diferencia entre él y el resto de la humanidad es que, ciertamente, su trabajo puede tener influencia en millones. Con cambios neuroquímicos o sin ellos. 

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