La teoría del internet muerto se confirma: 1 de cada 3 páginas web ya está escrita con IA

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Un análisis de Pew Research sobre 500.000 páginas web ".com" revela que más de un tercio del contenido publicado tras el lanzamiento de ChatGPT fueron hechos con IA.
La inteligencia artificial ya no solo genera imágenes, código o respuestas en chatbots, sino que también se ha integrado profundamente en el sector de la programación.
Claude Code, DeepSeek, Codex y otras herramientas de IA están siendo ampliamente utilizadas en esta industria, incluyendo para apps o páginas.
Literalmente, puedes pedirle a ChatGPT que desarrolle una plataforma de ventas con los colores que desees y te dará inmediatamente un resultado de alto valor.
Desde blogs y portales informativos hasta páginas comerciales, la presencia de texto creado o editado por IA crece a un ritmo que empieza a preocupar.
De hecho, un nuevo estudio de Pew Research Center aporta datos que alimentan una teoría que durante años parecía exagerada para muchos usuarios: la llamada "teoría del internet muerto". Es decir, los asistentes virtuales se están apoderando del mundo de los navegadores, según las recientes noticias.
Un estudio de Pew Research revela cuánto contenido web ya depende de la IA

La investigación fue realizada por Samuel Bestvater, científico de datos senior de Pew Research Center, junto con otros especialistas del organismo con el fin de determinar el impacto que está teniendo esta tecnología en el sector.
Aunque es evidente que dichas herramientas se están implementando masivamente en la programación, no se sabía la magnitud hasta ahora, donde, tras el estudio, se confirmó que el 10% de todas las páginas evaluadas presenta señales significativas de haber sido escritas o editadas sustancialmente mediante inteligencia artificial.
Para obtener una estimación representativa, analizaron cerca de 500.000 páginas web en inglés publicadas entre 2021 y 2026 utilizando Common Crawl y una herramienta de detección denominada Open Pangram.
Según los resultados, el 10% de todas las páginas evaluadas presenta señales significativas de haber sido escritas o editadas sustancialmente mediante inteligencia artificial.
"En la instantánea de julio de 2026, se pueden encontrar signos de autoría de IA en más de un tercio de las páginas publicadas después del lanzamiento de ChatGPT".
La cifra se vuelve mucho más llamativa cuando se eliminan del análisis las páginas antiguas que fueron publicadas antes del lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022.
En la muestra de julio de 2026, más de un tercio de las páginas publicadas después de que llegara el proyecto de OpenAI, se nota un pico de subida en el uso de estos asistentes virtuales. De hecho, la proporción de sitios nuevos generados está alrededor del 35%.
Aproximadamente una de cada 10 páginas con extensión .com muestra indicios de contenido de IA. En comparación, los dominios .org registran un 4,6%, mientras que los sitios .edu y .gov apenas rondan el 1%.
¿Por qué este fenómeno alimenta la teoría del internet muerto?
Ahora, ¿por qué a esto le llaman "teoría del internet muerto"? Sencillo, pues todo se está volviendo "falso" o "artificial", como muchos lo explican coloquialmente.
Esto se debe a que la nueva actividad en línea está dejando de ser principalmente producida por humanos y pasando a ser sistemas automatizados, bots y algoritmos.
Los datos de Pew no demuestran que internet esté "muerto", pero sí evidencian que una proporción cada vez mayor del texto publicado en la web proviene de herramientas automatizadas. Esto quiere decir que, exponencialmente, la cifra irá aumentando conforme pasan los años.
Los guiones largos aparecen aproximadamente el doble de veces, las comas de Oxford aumentaron un 63%, ciertas palabras asociadas con modelos de lenguaje multiplicaron su presencia y las estructuras de "paralelismo negativo", del tipo "no es solo X, es Y", casi se triplicaron.
Lo relevante es la aparición de patrones a gran escala cuando se analizan cientos de miles de documentos simultáneamente, porque la tonalidad, semántica y el uso particular de las palabras de la IA sí marcan una diferencia debido a que sigue otras directrices.
