Las turbinas eólicas pueden ser mortales: fallece un joven en Burgos durante una acampada

Los aerogeneradores no son simples molinos de viento, y ese desconocimiento puede convertirse en tragedia, como le ocurrió a un joven de 23 años durante una escapada. Se desconocen aún los detalles de este extraño accidente.
Las energías renovables son energías limpias, pero eso no significa que sean inofensivas. Es la razón de que una imprudencia acabase de la peor forma posible: un joven de 23 años ha fallecido dentro de un molino de viento cuando participaba en una acampada.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Quintanilla Sobresierra, en la Merindad de Río Ubierna, en Burgos.
Según informa el medio local BurgosConecta, tres jóvenes salieron de acampada ayer sábado, cuando se encontraron con varias turbinas eólicas, muy comunes en la provincia castellana.
Una imprudencia en un aerogenerador, con consecuencias mortales
Según fuentes del 112, sobre la medianoche uno de los jóvenes, de 23 años, por causas aún desconocidas, se introdujo en el interior de uno de estos gigantescos aerogeneradores.
Quedó atrapado en el interior, y sufrió una descarga eléctrica que lo dejó inconsciente. Sus amigos intentaron acceder al interior de la turbina eólica, pero al no tener éxito, llamaron inmediatamente al número de emergencias 112.
Pese a que se movilizó en cuestión de minutos a un camión de Bomberos de Burgos y dos vehículos ligeros, así como a la Guardia Civil y a una UVI móvil de Emergencias Sanitarias - Sacyl, nada pudieron hacer para salvar la vida del joven.
Las primeras investigaciones indican que el joven falleció al instante tras recibir la descarga eléctrica.
Un aerogenerador genera energía a través del las aspas movidas por el viento, que se convierte en electricidad dentro de la propia turbina eólica, y se envía a la red eléctrica.
Lógicamente, acceder a su interior supone un gran peligro, porque puede producirse una descarga. Los accesos al interior de estos gigantes están cerrados, así que la Guardia Civil tendrá que averiguar cómo accedió el joven a las entrañas del gigante, y si existían avisos de peligro en el propio molino.
Cualquier dispositivo energético es peligroso en sí mismo, más aún estas moles de docenas de metros que convierten el viento en energía eléctrica. Por desgracia, este joven de 23 años, fallecido por una descarga en el interior de una turbina eólica, no supo verlo a tiempo.
