Un centro de datos de Amazon se convierte en el más contaminante: emitirá hasta 33 millones de toneladas de CO2

Cada vez más centros de datos de Amazon, Google y Meta usan turbinas de gas en vez de electricidad para abastecerse de energía.
Cada vez más centros de datos de Amazon, Google y Meta usan turbinas de gas en vez de electricidad para abastecerse de energía.Imagen generada con IA
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Muchos centros de datos de inteligencia artificial presumen de ser autosuficientes. Lo que no dicen es que es a costa de quemar gas altamente contaminante.

Uno de los muchos problemas que generan los gigantescos centros de datos de la IA, es que su alto consumo eléctrico sube el precio de la luz en la zona. Así que la tendencia actual de Meta, Google, y ahora Amazon, es autoabastecer sus centros de datos con turbinas de gas. No se alimentan de la electricidad local, así que no aumentan su precio, pero a costar de contaminar incluso más que una planta de carbón.

El estado de Texas ha dado permiso a Amazon para que el centro de datos que está construyendo en el condado de Pecos emita a la atmósfera hasta 33 millones de toneladas de CO2. Si alcanzase ese límite se convertiría en el edificio más contaminante de Estados Unidos, superando a plantas químicas, de carbón, fábricas, etc.

Amazon instalará en su centro de datos 35 turbinas de gas que generarán 7,65 gigavatios de electricidad, a costa de emitir millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Empresas millonarias, vía libre para contaminar

En realidad, Amazon va a construir una planta de gas llamada GW Ranch, y será ella la que proporcione la electricidad a su centro de datos, según cuenta The New York Times.

Amazon, como otras compañías tecnológicas, firmó un acuerdo para ser neutral en carbono para 2040, pero con la llegada de la IA todos esos compromisos ecológicos son papel mojado que nadie cumplirá.

Hace solo unos días, el estado de Texas paralizó la construcción de más de 1.600 centros de datos que consumirían hasta cinco veces su pico máximo de electricidad. Hay una excepción: los centros de datos que no se conectan a su red eléctrica.

En esto se basa el enorme centro de datos de Elon Musk que está construyendo ahí. Al igual que el de Amazon, no se conecta a la red eléctrica del estado, a costa de quemar su propio gas.

En el informe, el gobierno republicano de Texas se preocupa por la electricidad y el agua consumida, pero nada se dice de la contaminación, que no interesa al gobierno de Donald Trump. Este mismo mes el estado de Michigan decretó que el centro de datos de SpaceXAI que hay allí apague las turbinas de gas ilegales que estaba usando, pero una orden del gobierno de Trump ha paralizado el decreto, alegando que el centro es “clave para la seguridad nacional”, una excusa que vale para todo.

Con el mundo batiendo récords de calor, el cambio climático en auge, El Niño a punto de sembrar el caos, las compañías de IA multiplican sus emisiones de CO2 y nos desvuelven a un pasado de hace 50 años, en donde quemar gas era el motor de la industria. Con el visto bueno de un gobierno en el que la contaminación está en la cola de sus prioridades. Mientras, las millonarias compañías de IA miran hacia otro lado y se hacen las distraidas. Se contaminará lo que haga falta con tal de hacerse más ricas y aumentar aún más su poder de control sobre los ciudadanos.