Una empresa decide destruir casi 5.000 GB de memoria RAM tras su cierre: "Sé que es su dinero y pueden hacer lo que quieran, pero..."

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Mientras la RAM atraviesa una situación de escasez y los PC son cada vez más caros, una empresa habría optado por destruir ordenadores que todavía podían utilizarse, venderse o donarse.
La escasez de componentes y el encarecimiento de la memoria RAM han elevado los precios de la tecnología a niveles históricos, haciendo que cualquier dispositivo de gama alta sea un bien muy codiciado.
Sin embargo, mientras millones de usuarios sufren para actualizar sus equipos, las dinámicas de las empresas a menudo operan bajo una lógica alejada del sentido común y de las necesidades del mercado.
La polémica ha saltado a la luz a través de Reddit, donde el usuario ExtensionPut2939 reveló que una empresa tecnológica en la que trabajaba va a echar el cierre definitivo tras una última ola de despidos.
Y en medio de este escenario, el extrabajador asegura que dicha compañía está a punto de cerrar una oficina y destruir más de 100 MacBook Pro con chip M4 que todavía funcionan.
Más de 100 ordenadores que acabarían destruidos

El anuncio ha generado una profunda molestia entre los exempleados. Muchos de ellos solicitaron la posibilidad de comprar los portátiles, reutilizarlos o canalizarlos mediante donaciones a instituciones educativas antes de enviarlos al desguace.
Pero todas las peticiones fueron rechazadas de forma tajante por la empresa, que optó por seguir protocolos estrictos de destrucción para evitar cualquier riesgo de filtración de datos o responsabilidades legales.
“Sé que es su dinero y que pueden hacer lo que quieran, pero me parece un desperdicio increíble de un hardware que funciona perfectamente”, dijo el exempleado.
Esto deja claro que no cuestiona que la compañía sea propietaria de los equipos y pueda decidir qué hacer con ellos. Su crítica se centra en que destruirlos sería una de las opciones menos aprovechables cuando todavía podrían utilizarse para otros fines.
Por ejemplo, los MacBook Pro podrían venderse como equipos reacondicionados o entregarse a trabajadores, siempre que se cumplieran las políticas correspondientes y se eliminaran previamente todos los datos y credenciales de la compañía.
La decisión llega en un momento de escasez
La memoria RAM se ha convertido en uno de los componentes más demandados del mercado tecnológico, en buena medida por las enormes necesidades de los sistemas de inteligencia artificial.
Los centros de datos necesitan cantidades cada vez mayores de memoria para alimentar servidores destinados a ejecutar modelos de IA.
Esa presión sobre la cadena de suministro está repercutiendo en disponibilidad y precios, haciendo que la RAM sea un componente especialmente relevante para fabricantes y consumidores.
Por eso, la imagen de más de un centenar de ordenadores con grandes cantidades de RAM destinados a ser destruidos resulta difícil de ignorar.
Hay, sin embargo, una cuestión importante que no debe pasarse por alto, y es que los ordenadores empresariales pueden contener información sensible.
Antes de entregar o vender un dispositivo, una compañía debe asegurarse de que los datos, cuentas y sistemas internos quedan completamente eliminados.
Eso no significa necesariamente que destruir físicamente los equipos sea la única alternativa. Un borrado seguro puede permitir que determinados equipos tengan una segunda vida, aunque las políticas internas de cada empresa pueden establecer procedimientos diferentes.
Por ello, la empresa puede considerar que determinados ordenadores ya no tienen utilidad para su actividad, mientras que esos mismos equipos continúan teniendo un valor tecnológico considerable para otras personas.
