Este navegador europeo con VPN gratis ha conseguido que desinstale Google Chrome para siempre

Generado con IA

Vivaldi es, sin duda, uno de los navegadores más interesantes por su configuración en privacidad, ya que cuenta con una VPN incorporada de forma totalmente gratuita. Aunque es solo una de las razones que me han llevado a tenerlo instalado en el ordenador y el móvil.

Google Chrome es desde hace varios años el navegador más usado a nivel mundial, con una cuota de mercado que suele rondar el 70%. Aunque su popularidad es indiscutible, hay otros que pueden ser una gran solución si necesitas más herramientas relacionadas con el rendimiento o la privacidad.

Ya comenté las ventajas de usar un navegador de código abierto como es LibreWolf, para los usuarios que prefieran una configuración más privada por defecto, pero existen otras opciones de software propietario muy interesantes.

La última que he probado, Vivaldi, es de origen europeo y fue lanzado al público en 2015 gracias a Jon Stephenson von Tetzchner, quien fuera CEO y cofundador de Opera, otro de los navegadores más importantes a día de hoy.

Sin embargo, al cofundador le molestó que la compañía cerrara una comunidad conocida como My Opera, el germen de aquel navegador; así, decidió comenzar por su cuenta con otra comunidad, bautizada como Vivaldi Community.

Tras ello, vio la luz el navegador, en honor al compositor italiano tan reconocido a nivel mundial, por la facilidad de recordar este nombre.

Vivaldi tiene una visión muy parecida a otros navegadores dirigidos a aumentar la privacidad y seguridad de los usuarios, con la gran ventaja de que incluye también una VPN gratuita y una interfaz muy minimalista.

Tener una VPN gratuita como la de Proton es un privilegio de Vivaldi

Lo primero a destacar de Vivaldi es que el navegador está disponible en diferentes sistemas operativos, como Linux, Windows, macOS, Android e iOS, con lo cual podrás acceder a este tanto desde el navegador como desde el móvil, con la posibilidad de sincronizar todo.

La versión que ves aquí es Vivaldi 7.3 para Windows 11, la última disponible a la fecha de este artículo, aunque suele actualizarse con bastante frecuencia, también para incorporar diferentes herramientas.

Para comenzar, tendrás que elegir tu configuración de privacidad que, como ves aquí, cuenta con varias capas según el uso que vayas a hacer del navegador; yo he optado por la que ofrece el ajuste más privado, que bloquea el seguimiento en las páginas web.

Sin embargo, esto no es muy diferente a lo que encontrarás en navegadores centrados en la privacidad y la ciberseguridad, aunque me ha encantado la opción de tener de forma totalmente gratuita la VPN de Proton integrada.

Aunque yo utilizo una VPN a nivel de sistema, creo que es una muy buena opción si no usas ningún servicio de este tipo, pero quieres que tu navegación sea más privada sin tener que realizar ninguna inversión adicional.

Como es lógico al ser una división que comenzó en Opera, la VPN gratuita es prácticamente una obligación, siendo uno de los contados navegadores que permiten usar una incorporada para navegar. Pero aún hay más herramientas que me han llamado mucho la atención.

Te resultará muy familiar si has usado Opera alguna vez

Actualmente, los navegadores no difieren considerablemente en su interfaz, aunque Vivaldi cuenta con algunas cuestiones propias, de forma muy parecida a lo que se puede observar en Opera. De esta forma, el menú principal de accesos directos se encuentra en el lateral izquierdo.

Desde este se puede acceder a herramientas importantes para tomar notas, echar un vistazo al historial, traducir a numerosos idiomas, ver las descargas o entrar a los accesos directos que hayas guardado.

A diferencia de otros, Vivaldi reserva la parte inferior para widgets como las capturas de pantalla, la configuración o el aumento del zoom en la página, que suele llegar anclado a la barra de navegación en otros como los basados en Firefox, por ejemplo.

No obstante, fruto de su compromiso con la "inteligencia humana", aquí no encontrarás ningún asistente impulsado por inteligencia artificial, y eso es algo de agradecer. Ante la explosión de este tipo de agentes, encontrar algo que navega a contracorriente es un soplo de aire fresco.

"No creemos en la idea de que todo tiene que ser impulsado por la IA, sobre todo la que utiliza tus datos sin permiso o plagia y contamina la web con información errónea", asegura Vivaldi en su web. "Los grandes modelos lingüísticos pueden ser superficialmente impresionantes, pero conllevan enormes costes, consumen energía y agua, a la vez que erosionan la privacidad y la precisión".

Además de este enfoque tan inusual en estos tiempos, Vivaldi no tiene inversores externos, por lo que el beneficio se queda directamente en sus empleados, quienes son los propietarios de la empresa.

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