Walter Isaacson, biógrafo de Elon Musk, lo tiene claro: el CEO de Tesla parece "completamente poseído, a veces llegando a la locura"

Isaacson confirma que Musk es una persona con gran complejidad, "múltiples estados de ánimo" y hay momentos en los que puede ser "imprudente e incluso peligroso".
La figura de Elon Musk, en muchas ocasiones bastante misteriosa, poco a poco está siendo revelada en la biografía que Walter Isaacson está escribiendo sobre el magnate. Según este, Musk no es un individuo de una sola cara, sino un hombre con múltiples personalidades que salen a relucir en diversas situaciones.
A lo largo de tres años de investigación, Isaacson descubrió que Elon Musk puede cambiar de ser "un ingeniero increíblemente concentrado" a una figura oscura y aterradora, y lo más asombroso es que a menudo "apenas lo recuerda".
"Cuando comencé este libro, cuando hablamos de ello por primera vez, este era el tipo que nos estaba llevando a la era de los vehículos eléctricos y la única persona que podía enviar astronautas estadounidenses a la órbita desde Estados Unidos. Pensé: 'Oye, buena historia sobre tecnología'", comenta Isaacson en una entrevista.
Por otro lado, el CEO de Tesla, SpaceX y otras empresas esconde también una mente inquieta y caótica. No se anda con rodeos: "Está poseído, a veces llegando a la locura". Según el autor, este tiene una adicción al drama que lo lleva a buscar constantemente situaciones de tensión. "Cuando las cosas estaban peor, se llenaba de energía", explica Isaacson en el libro, señalando que esta mentalidad proviene de su infancia en Sudáfrica.
"Demonios y compulsiones heroicas": el motor detrás del caos
La biografía deja al descubierto episodios que marcaron profundamente al magnate. Desde el acoso escolar que sufrió hasta las duras críticas de su padre, estas experiencias moldearon su carácter.
"Pasó una semana en el hospital tras ser golpeado por compañeros, pero las cicatrices emocionales fueron mucho más profundas", relata Isaacson. Este pasado difícil parece haber dado poco a poco pie a su obsesión por superar cualquier barrera, aunque eso suponga crear problemas innecesarios.
"Esta es una persona con múltiples estados de ánimo, modos y personalidades, que van desde el modo ingeniería hasta el modo demonio", dijo Isaacson a The Atlantic. "A veces, puede ser imprudente e incluso peligroso. Y, a veces, puede hacer cosas bastante sorprendentes".
En una reciente entrevista, Isaacson confirmó que pese a que sus contribuciones tecnológicas están transformando industrias enteras, se presenta su persona en toda su complejidad, explorando los "múltiples estados de ánimo" y los momentos en los que puede ser "imprudente e incluso peligroso".

"Pasará de estar muy mareado o estar en modo ingeniería, donde puede descifrar la válvula de un motor para su cohete, y de repente vienen las nubes", continuó. "Y lo sorprendente es que, después de que se haya vuelto oscuro y haya sido como un demonio y realmente duro con la gente, se recuperará. Y luego le pregunto: '¿Qué fue eso?', y apenas lo recuerda".
Como bien sabrás, en Tesla y SpaceX, esta forma de trabajar ha generado resultados impresionantes, pero también muchos problemas internos. "Es un líder brillante, pero impredecible".
Por otro lado, Isaacson menciona cómo esta personalidad caótica puede ser un arma de doble filo. Aunque ayuda a la innovación y motiva a sus equipos a alcanzar metas imposibles, también puede generar desgaste y tensiones innecesarias. "Es como si siempre estuviera luchando contra algo invisible", reflexiona el autor.
Elon Musk y Steve Jobs compartían un mismo lado oscuro
A primera vista, Steve Jobs y Elon Musk podrían parecer personalidades radicalmente distintas, pero Isaacson comenta también tanto uno como otro compartían un enfoque intenso en los plazos, una actitud que, si bien puede ser desmoralizadora para los equipos, también ha impulsado a sus empresas a superar a la competencia.
Metas al límite de lo posible, cambiadas una y otra vez. Esta táctica de gestión, según Walter Isaacson, puede ser vinculada al famoso campo de distorsión de la realidad que los empleados de Steve Jobs le otorgaban, pero que parece que también utilizaba de alguna manera Elon Musk.
Además, existen otros paralelismos como la obsesión por el control, hasta en los mínimos detalles, de todos los procesos de la empresa. Ambos dirigentes estaban encima de cada departamento, es decir, no sabían o querían delegar.
Por otro lado, ambos también tuvieron conflictos con sus cofundadores: Steve Jobs con Steve Wozniak y Elon Musk con Martin Eberhard. Según Walter Isaacson, también destaca la pasión por la simplicidad que ambos líderes compartían. Cualquiera que haya usado un producto Apple conoce esa sencillez intuitiva. De la misma manera, al entrar en un Tesla, se percibe la estética minimalista y funcional.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


