¿Tu Windows 11 va lento? Este test revela si reinstalarlo realmente mejora el rendimiento

Un nuevo análisis técnico compara sistemas limpios recién instalados de Windows 11, frente a sistemas que hace un año que no han recibido ningún tipo de reinstalación. Y hay sorpresas.
Con el paso de los meses, la instalación de Windows 11 en el ordenador va acumulando cada vez más archivos, y lo más lógico sería pensar que, conforme siga pasando el tiempo y se acumulen más archivos en el ordenador, podría acabar yendo más lento.
Es por ello que, a veces, ciertos usuarios apuestan por realizar instalaciones limpias, es decir, reinstalar otra vez el sistema operativo para intentar que vaya todo mucho más fluido, casi como el primer día.
Según una reciente comparativa publicada, la respuesta quizás no es tan clara como muchos pensarían.
En esta nueva prueba, básicamente lo que han hecho ha sido comparar un sistema limpio, recién instalado, frente a un sistema con más de un año de uso.
Las pruebas incluyeron distintas pruebas de rendimiento que llevaron a probar programas de diseño como Photoshop, motores de renderizado como Cinebench y varios videojuegos como Fortnite o Cyberpunk 2077.
Para dejarlo claro: las pruebas se realizaron con procesadores AMD Ryzen 9950X3D de 16 núcleos y 9800X3D de 8 núcleos, alternando entre sistemas recién instalados y sistemas con un año de uso.
En el caso de Photoshop, el sistema limpio con el procesador 9950 obtuvo mejores resultados, mientras que el sistema sucio con el procesador 9800 se comportó mejor.

Las diferencias estuvieron dentro de márgenes de error aceptables, lo que sugiere que no hay una ventaja clara en este apartado.
En las pruebas de renderizado sí que se notó cierta mejora en el sistema limpio. Tanto en Cinebench como en Blender, los sistemas limpios ofrecieron mejores resultados, aunque no bajo diferencias radicales.

En juegos hubo resultados mixtos. En Cyberpunk 2077, el sistema sucio rindió mejor en algunos aspectos, mientras que en F1 2024 el sistema limpio logró tasas de FPS más altas.
Donde sí se notó una mejora significativa fue en Fortnite, donde el sistema limpio con procesador 9950 ofreció una experiencia más consistente en los momentos más exigentes de las partidas.
La conclusión general del estudio es que, aunque un sistema limpio pueda ofrecer ciertas mejoras en rendimiento, sobre todo en tareas pesadas o con uso intensivo del procesador, no siempre suele haber una diferencia grande.
En todo caso, hicieron la prueba solo con un sistema sucio de un año de uso, pero la mayoría de los usuarios podrían estar incluso más años sin realizar ningún tipo de reinstalaciones, por lo que las diferencias podrían ser mayores.