Alguien descubrió que tenía 10.000 euros en memoria RAM acumulando polvo en su garaje: ahora no sabe qué hacer con ella

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Alguien descubre 30 módulos DDR4 de 64 GB olvidados en un viejo servidor de su garaje. Su valor actual podría rondar los 10.000 euros.
Un viejo servidor acumulando polvo en un garaje ha resultado esconder una pequeña fortuna tecnológica. Un usuario australiano asegura haber descubierto que el equipo que conservaba desde hace años contenía 30 módulos de memoria DDR4 de 64 GB, un conjunto que actualmente podría alcanzar un valor cercano a los 10.000 euros, debido al inesperado aumento del precio de este tipo de memoria.
El hallazgo fue compartido en Reddit donde el usuario explicó que el servidor procedía de su antiguo trabajo. Cuando la empresa decidió retirar el equipo para sustituirlo por hardware más moderno, le permitieron quedarse con él. El ordenador terminó en su garaje, donde permaneció olvidado durante años. Lo que no sabía era que en su interior había casi 2 TB de memoria RAM.
Los módulos encontrados son unidades DDR4-2666 de 64 GB destinadas a servidores. Tomando como referencia precios actuales de alrededor de 400 euros por módulo, los 30 DIMM alcanzarían aproximadamente los 10.000 euros.
Incluso podrían valer más si sus especificaciones concretas corresponden a memoria ECC de doble rango, habitual en servidores y estaciones de trabajo profesionales.
Eso sí, existe una dificultad importante: no se trata de RAM convencional para un PC gaming. Este tipo de módulos está pensado para plataformas profesionales compatibles con procesadores como Intel Xeon o AMD EPYC. El número de compradores potenciales es, por tanto, bastante más reducido.
El descubrimiento llega además en un momento extraño para la memoria RAM. La transición hacia DDR5 y la enorme demanda de memoria relacionada con los centros de datos y la inteligencia artificial han provocado que determinados módulos antiguos vuelvan a ganar interés.
DDR4, que durante años parecía destinada a desaparecer progresivamente, está recuperando protagonismo. Incluso grandes compañías están recurriendo a existencias antiguas para contener costes.
Por eso, algo que hace unos años podía parecer simplemente hardware obsoleto almacenado en un trastero ahora puede tener un valor considerable.