Construye un minisubmarino para que su periquito explore el fondo del mar

Bebe es el primer periquito de la historia que ha explorado los fondos marinos en un submarino propio. La pregunta es, si era necesario.
Que quieras mucho a tu mascota no quiere decir que, necesariamente, tengas que obligarla a hacer todas las actividades humanas que haces tú. El periquito Bebe ya ha explorado el fondo del mar en su propio minisubmarino, y ha saltado al vacío desde mil metros de altura.
Los periquitos son unas aves muy listas y sociables, así que son muy populares como mascotas. Viven hasta 15 años en cautividad, por eso para mucha gente, son un miembro más de la familia.
Es natural cogerles cariño, pero otra cosa diferente es tratarlos como un niño, y querer que practiquen actividades de humanos, ajenas a la propia naturaleza del animal.
El periquito que explora el fondo del mar
Steven Lawyer es un youtuber que tiene un periquito de seis años llamado Bebe. Estos días se ha hecho viral porque Bebe se ha convertido en el primer periquito de la historia en explorar los fondos coralinos de las Bahamas en su propio minisubmarino, tal como puedes ver en el vídeo anterior.
Según su dueño: “Conozco a mi pájaro, sé cómo se pone cuando está nervioso”, asegura Lawyer en una entrevista en WBNS. “En ese vídeo se ve que está intrigado, no nervioso. Entró en el tubo por voluntad propia”.
Steven Lawyer no ha dado demasiados detalles técnicos de su submarino para periquitos. Por lo que se ve en el vídeo, es un simple bote de cristal con una bombona de óxigeno para mantenerse a flote y para respirar, y un medidor de oxígeno. No tiene sistema de control (hay que moverlo a mano), pero permite al periquito Bebe sumergirse a un metro de profundidad sin peligro.
No es la actividad más peligrosa que ha llevado a cabo Bebe en sus seis años de vida. En este otro vídeo de YouTube se le puede ver saltando desde un avión a 1.000 metros de altura, metido en una cápsula de cristal que su dueño lleva en el pecho. Y lo ha hecho 15 veces.
Lo mejor que se puede decir, es que ha sobrevivido para contarlo. Que lo haya disfrutado o no, resulta difícil de interpretar en un pájaro. El sentido común dice que no, porque viajar en submarino al fondo del mar o saltar en paracaídas dentro de una burbuja transparente, es algo antinatural para un ave.
Su dueño asegura que le encanta hacer las mismas cosas que a la familia. Ese es un sentimiento muy humano, que difícilmente se aplica a los pájaros.
