El drama de los "búnkeres del Apocalipsis": son de lujo y cuestan una fortuna, pero sus propietarios ya se están peleando entre ellos

La lucha por la supervivencia no es fácil
Búnkeres Vivos X Point.Magnific.

El fin del mundo puede ser preocupante (sobre todo si eres millonario). Pero la convivencia entre los vecinos de los búnkers del apocalipsis parece que no cambiaría, incluso si se termina por la tan anticipada extinción del ser humano.

Muchos famosos tienen "búnkeres del Apocalípsis". O lo que es lo mismo, refugios nucleares donde supuestamente podrían estar seguros ante cualquier catástrofe a escala mundial, sea la que sea. ¿Quién no ha visto alguna película que trate sobre eso? Pero no son los únicos. De un tiempo a esta parte existen incluso urbanizaciones, por así llamarlas, que ofrecen más o menos lo mismo. 

Una de ellas se llama Vivos xPoint y está situado en South Dakota, Estados Unidos, sobre una antigua instalación militar llena de búnkeres de hormigón construidos durante la Segunda Guerra Mundial. La idea detrás del proyecto parece sacada de una obra de ciencia ficción o algo parecido: crear una comunidad capaz de sobrevivir a cualquier gran amenaza global.

Eso sí, hay que pagarlo. Y no es lo que se dice barato. El complejo vende parcelas y refugios subterráneos preparados para resistir: guerras, colapsos sociales, pandemias, apagones masivos, ataques nucleares e incluso escenarios apocalípticos más amplios. Los compradores pagan miles o incluso decenas de miles de dólares por contratos de larga duración sobre enormes búnkeres militares reutilizados.

De hecho, sus responsables hablan de una experiencia "premium", casi como si estuviesen refiriéndose a hoteles o algo por el estilo. Las instalaciones son para ricas y no resultan cualquier cosa. Tienen gimnasios, restaurantes, espacios médicos, áreas recreativas, seguridad privada… Vamos, igual que si se tratara de cualquier gran comunidad de vecinos.

La lucha por la supervivencia no es fácil

En teoría, Vivos xPoint debía convertirse en una especie de arca de Noé moderna para personas preparadas ante el colapso del mundo contemporáneo. La realidad, según el reportaje del Wall Street Journal, es mucho más caótica. Son los propietarios de estos "búnkeres del Apocalípsis" quienes ya se están peleando entre ellos. Y sin ni siquiera un fin del mundo que lo justifique.

No hace falta. Los expertos hablan de otras disputas mucho más comunes: demandas judiciales, peleas vecinales, enfrentamientos económicos, amenazas, discusiones por normas internas, acusaciones de promesas incumplidas. Es decir, más o menos lo mismo que se puede esperar de algunas otras urbanizaciones de lujo. Cuanto más lujosas, peor. Más pegas.

Según los documentos judiciales citados en el reportaje, una discusión entre un residente y un contratista acabó derivando en amenazas y enfrentamientos armados cerca de uno de los búnkeres. La situación terminó con un disparo. El hombre herido sobrevivió y el tirador acabó protegido por la legislación "stand your ground" de South Dakota, una ley estadounidense que permite usar fuerza letal en determinadas situaciones de defensa propia.

Para muchos, estos incidentes tan lamentables demuestran algo: los búnkeres quizá sirvan para proteger del Apocalipsis, si se produce (solo quizá, nadie asegura nada), pero desde luego no pueden proteger de algo mucho más seguro: los problemas de convivencia entre seres humanos.

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