Estos son los colores de maleta que más se pierden en los aeropuertos y la tecnología puede evitarlo

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Según un informe oficial, la mayoría de las maletas extraviadas no se deben a robos, sino a retrasos o errores de clasificación, especialmente por colores difíciles de identificar.

Pocas cosas arruinan un viaje tan rápido como ver marchar la cinta del aeropuerto sin tu maleta encima. Cada año, millones de equipajes se retrasan, se extravían o acaban en el destino equivocado.

Aunque solemos culpar a las aerolíneas, la mayoría de los fallos no son tan graves ni misteriosos como parecen, y es que muchas veces basta con un error de clasificación o una simple confusión entre maletas iguales.

Según el Informe Mundial de Equipaje 2024 de SITA, más del 75 % de las maletas mal gestionadas no desaparecen, solo llegan tarde. Sin embargo, hay un factor que puede alargar esa espera, se trata del color.

Casi la mitad de los viajeros elige maletas negras, azules o grises, los tonos más comunes en los aeropuertos del mundo. En un mar de equipajes idénticos, distinguir cuál es la tuya o localizarla entre cientos puede convertirse en una tarea caótica.

El color del equipaje no provoca que se pierda, pero sí puede complicar su identificación. La buena noticia es que hay formas sencillas —y tecnológicas— de evitar el problema y recuperar antes tu maleta si algo sale mal.

Cabe señalar que el negro, el azul marino, así como el gris dominan los aeropuertos. Son tonos neutros, elegantes y prácticos, pero también los más difíciles de distinguir cuando docenas de maletas iguales dan vueltas en el mismo carrusel.

Para el personal de equipajes, diferenciar una entre tantas puede llevar más tiempo del que imaginas, sobre todo cuando las etiquetas se despegan o se dañan en el trayecto.

Según la marca de equipaje Eminent, cuatro de cada diez maletas vendidas son negras. No significa que se pierdan con mayor frecuencia, pero sí que resultan más difíciles de rastrear en los almacenes y sistemas de transporte internacionales.

En cambio, una maleta roja, amarilla o con una funda personalizada se identifica al instante. Su ventaja es puramente visual, destaca en los escáneres y en las cámaras de seguimiento, lo que agiliza su localización.

Cómo evitar que tu maleta se pierda entre miles

Las aerolíneas recomiendan desde hace tiempo personalizar el equipaje. No hace falta recurrir a nada sofisticado, solo basta con una cinta de color, un adhesivo grande o una funda estampada pueden marcar la diferencia.

Ryanair ha llegado a aconsejar a sus pasajeros que añadan elementos visibles para evitar confusiones en los carruseles de recogida. También conviene escribir tu nombre y número de vuelo dentro de la maleta, en caso de que la etiqueta exterior se extravíe.

Parece un detalle menor, pero ayuda al personal a identificarla con rapidez. En una situación de desbordamiento —como conexiones cortas o vuelos con retraso—, cada minuto cuenta.

Las aerolíneas de grandes alianzas, como Star Alliance, permiten rastrear las maletas facturadas desde sus aplicaciones. Sin embargo, estos sistemas solo funcionan mientras el equipaje está dentro del circuito de la compañía.

Por eso, muchos viajeros recurren a rastreadores personales como el AirTag de Apple o el Tile Tracker, que cuestan menos de 30 euros. Estos pequeños dispositivos funcionan con conexión Bluetooth y red GPS, y te permiten conocer la ubicación exacta de tu maleta desde el móvil.

No evitan que se extravíe, pero sí eliminan la incertidumbre de saber si tu equipaje sigue en el aeropuerto de salida o ya ha embarcado puede ahorrarte llamadas, reclamaciones y mucho estrés.

Algunas marcas han ido aún más lejos, fabricantes como Samsonite o Eminent ofrecen maletas inteligentes con GPS integrado, cierres digitales aprobados por la TSA y puertos USB. Son más caras, pero suponen una inversión interesante si viajas con frecuencia.

Lo que debes hacer antes de volar

Hay medidas sencillas que también marcan la diferencia. Por ejemplo, antes de facturar, haz una foto de tu maleta y de su contenido principal. Servirá como prueba si tienes que presentar una reclamación o si tu seguro de viaje te exige documentación.

Anota también el número de etiquetas del equipaje y guarda el recibo del vuelo. Son datos esenciales para acelerar cualquier gestión. Si viajas con objetos de valor o dispositivos electrónicos, lo más seguro es llevarlos en el equipaje de mano.

Cabe destacar que ningún rastreador garantiza la recuperación inmediata, pero sí mejora las probabilidades de que tu maleta vuelva contigo. Y si el color ayuda, mucho mejor, sobre todo en un aeropuerto lleno de equipajes oscuros, es por esta razón que el tuyo debería destacar del resto.

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