Nick Turley, director de ChatGPT: "Es más importante la curiosidad que tener un doctorado"

Imagen generada con IA

Para OpenAI y Sam Altman, al contratar no importa tanto la universidad o el nivel de estudios, sino encontrar personas con iniciativa y ganas reales de aportar y aprender.

No todas las grandes tecnológicas contratan igual, mientras algunas valoran los títulos de universidades de renombre como Harvard, años de experiencia en multinacionales o currículums llenos de certificaciones, hay compañías que buscan otra cosa. 

En muchas ocasiones, ese tipo de procesos se convierte en una carrera de obstáculos donde el talento real queda fuera por no cumplir con los requisitos "formales".

Pero si alguna vez has soñado con trabajar en OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, DALL-E y Sora, lo que más pesa en tu perfil no es un doctorado ni una lista interminable de carreras. 

Según Nick Turley, director de la empresa del chatbot con IA generativa, el rasgo más valioso que puedes tener es la curiosidad. No importa tanto qué has estudiado, sino cómo piensas, qué preguntas te haces y si eres capaz de actuar sin que nadie te lo pida.

En OpenAI no buscan títulos universitarios, buscan iniciativa

Turley lo deja claro, cuando selecciona nuevos candidatos, no se fija en si vienes de Stanford, si has publicado artículos científicos o si tienes un doctorado en inteligencia artificial. Lo que realmente le interesa es si te haces buenas preguntas, si te mueve la curiosidad por aprender. 

Esta filosofía también la comparte Mark Chen, director de investigación en OpenAI. Cuando se incorporó a la empresa en 2018, no tenía formación formal en IA, pero lo que sí tenía era iniciativa. Supo detectar problemas reales y proponer soluciones sin esperar a que le dijeran cómo hacerlo. Esa actitud fue más determinante que cualquier título.

A eso lo llaman tener "agencia", que significa detectar un hueco, ver que nadie lo está solucionando y lanzarse a resolverlo. No hace falta que te lo manden, lo haces porque lo ves, esa es la clase de mentalidad que, en OpenAI, marca la diferencia, por lo que se premia la actitud. 

Cabe señalar que esta forma de pensar no solo se aplica al proceso de selección, sino que es parte de la cultura diaria dentro de la compañía, por lo que no hay jerarquías ni departamentos aislados que no se hablan entre sí. Aquí los proyectos no nacen de órdenes de arriba, sino del cruce de ideas entre personas que observan, preguntan y actúan.

De hecho, ChatGPT no fue un proyecto planificado, surgió como un hackathon interno, una especie de maratón improvisada donde personas de diferentes equipos —infraestructura, investigación, supercomputación— se reunieron para crear algo útil. 

No hubo aprobación previa ni roadmap detallado, solo iniciativa. En pocos días, lo que empezó como una idea informal acabó convirtiéndose en el producto más usado de la historia de OpenAI.

"Este tipo de entorno solo funciona con personas que no necesitan supervisión constante, que entienden el contexto, que exploran posibilidades y que no se conforman con esperar instrucciones". Si necesitas que te digan qué hacer cada semana, probablemente este no sea tu lugar.

Si alguna vez te has planteado formar parte de esta empresa, hay algunas cosas que debes tener claras. Según Nick Turley, lo que define a un buen candidato no es un currículum brillante ni un doctorado. Lo que cuenta es tener curiosidad, hacer preguntas relevantes, ganas de aprender, pero sobre todo, tener autonomía.

El directivo insiste en que lo importante no es tener todas las respuestas, sino saber dónde buscar. En un sector que cambia constantemente, lo que necesitas es flexibilidad, no rigidez, por lo que adaptarse, aprender, y volver a empezar si hace falta.

Del mismo modo, Peter Deng, antiguo vicepresidente de producto en OpenAI, dijo algo muy claro en una entrevista: "Si en seis meses tengo que decirte qué hacer, he contratado a la persona equivocada". 

Gracias a este tipo de perfiles, las tecnológicas puede lanzar productos avanzados al mercado, como Sora o DALL·E en tiempos que otras empresas solo usarían para escribir la documentación. Además, en un entorno donde las herramientas evolucionan cada semana, tener personas con autonomía es clave. 

Así que no hay ninguna duda, la empresa que dirige Sam Altman necesita gente que vea venir los cambios, no que necesite que alguien se los explique. Si estás pensando en trabajar algún día en una empresa como esta, necesitas pensar mejor y preguntar más, así como ver oportunidades donde otros no.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: