¿Por qué no debes instalar regletas de enchufes en estos lugares de tu casa?

Regleta eléctrica con múltiples enchufes y señal de peligro
Regleta eléctrica con múltiples enchufes y señal de peligroMontaja con CANVA

El error con las regletas que podría salirte muy caro: lo que nunca te contaron sobre conectarlas entre sí o bajo la cama. Descubre cómo hacer tu hogar 100% seguro.

En casi cualquier hogar hay al menos una regleta en el salón, otra en el dormitorio y probablemente una más detrás del escritorio o el televisor.  

Es uno de los accesorios eléctricos más vendidos y usados, y también uno de los que menos atención recibe una vez instalado, ya que se conecta, se usa y se olvida.

Cabe señalar que las regletas de enchufes figuran entre las causas más frecuentes de incendios domésticos de origen eléctrico.

Y no por fallos de fabricación sino por errores de instalación y uso que se repiten constantemente en millones de hogares sin que nadie los identifique como riesgo.

La ubicación que convierte tu regleta en un peligro

Colocar una regleta en una zona húmeda o expuesta al agua es el error más habitual y el más peligroso. Tanto en el baño como en la cocina son los ejemplos obvios, pero no los únicos. 

Si la pones cerca de una ventana que se abre durante la lluvia, está en la misma categoría de riesgo, puesto que la humedad no necesita contacto directo para provocar un cortocircuito. Y es que una salpicadura indirecta es suficiente. 

Además, si tienes una regleta en cualquier zona donde el agua pueda llegar de forma ocasional, la ubicación es un problema aunque nunca haya pasado nada.

Es importante mencionar que todas las regletas, no importa la marca o el coste, generan calor durante el funcionamiento, especialmente cuando tienen varios dispositivos conectados a la vez. 

Si esa regleta está apoyada sobre una alfombra, una moqueta o cerca de una cortina, ese calor no se disipa correctamente y puede acumularse hasta el punto de encender el material que tiene debajo o alrededor. 

Es un riesgo que pasa desapercibido porque la regleta sigue funcionando con normalidad hasta que la situación se sale de control. Colocarla siempre sobre superficies duras, no inflamables y con espacio de ventilación es la forma más sencilla de evitarlo.

Qué aparatos no deberían conectarse a una regleta

Un punto importante que debes considerar siempre es que los electrodomésticos de alto consumo no están pensados para funcionar a través de una regleta. 

Por ejemplo, radiadores, microondas, lavadoras, lavavajillas, hornos, aires acondicionados y frigoríficos necesitan una conexión directa a la red, cada uno en su propio enchufe de pared. 

Y es que estos aparatos demandan una potencia sostenida que las regletas no están diseñadas para gestionar de forma continua, lo que genera sobrecarga y sobrecalentamiento. 

Por ello, si tienes alguno de estos aparatos conectado a una regleta, es un punto de riesgo que conviene corregir.

Asimismo, conectar una regleta sobre otra no es automáticamente peligroso, pero sí requiere una comprobación previa que la mayoría de las personas se salta. 

Antes de hacerlo hay que verificar que la potencia nominal de ambas es compatible entre sí y que el conjunto no va a superar la capacidad del circuito al que están conectadas. 

Sin esa verificación, el riesgo de sobrecarga es real, aunque los dispositivos conectados parezcan de bajo consumo.

Cabe señalar que la regleta no es un producto peligroso en sí mismo, sino que el problema es que se instala sin pensar en dónde ni con qué dispositivo.

Por ello, revisar la ubicación de las que tienes en casa y los aparatos que llevan conectados es algo que no lleva más de cinco minutos y puede evitar un problema serio.

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