Tornyol, el minidron de 40 gramos con sonar que caza mosquitos por ti de forma autónoma sin necesidad de insecticidas

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¡El captamosquitos! Conoce el innovador dron Tornyol que podría convertirse en el mejor amigo de casa para eliminar a los insectos voladores por su propia cuenta.
Realmente hay drones de todo tipo, pues así como están los famosos kamikaze de Irán, también están otros proyectos que destacan para uso diario, como los que se centran en la grabación de contenido, acciones sobre zonas agrícolas y otros.
Esto no es todo, pues también existen algunas propuestas que están llamando la atención por tener soluciones enfocadas en uno de los problemas más molestos durante los meses cálidos: la presencia de mosquitos en jardines, terrazas y espacios exteriores.
Una de las iniciativas más llamativas es Tornyol, un microdron capaz de detectar, identificar y neutralizar mosquitos en pleno vuelo sin necesidad de insecticidas, aerosoles o trampas tradicionales.
¿Quieres uno para el próximo verano? Los creadores han compartido los detalles sobre cómo funciona y la alta precisión que tiene al cazarlos con su mecanismo e inteligencia artificial.
Un microdron equipado con sonar para localizar mosquitos en vuelo
La tecnología aplicada a la lucha contra insectos evoluciona rápidamente gracias a avances en inteligencia artificial, sensores ultrasónicos y drones autónomos.
Si creías que ya todo estaba creado, parece que este es apenas el comienzo porque los drones plantean ser los dispositivos más versátiles del futuro.
De hecho, así como se están convirtiendo en uno de los métodos de envíos en Amazon, también planean convertirse en artefactos de la vida cotidiana de muchos.
En este caso, el Tornyol ha sido desarrollado en Francia y plantea una idea poco habitual en estos dispositivos: cazar mosquitos. Está basado en el formato "tinywhoop" (microdrones FPV de carreras) y su peso es de solo 40 gramos, mientras que su tamaño aproximado suele rondar los 8 a 10 cm de diagonal (distancia entre motores).
Eso quiere decir que cabe perfectamente en la palma de la mano, pero lo más curioso de esto es que recuerda al de un robot aspirador. Consiste principalmente en configurar la zona en la que va a trabajar para que automáticamente se encargue de recorrer el área y cazar.
Lo más innovador del sistema no está en el vuelo autónomo, sino en la manera en que identifica a sus objetivos. En lugar de depender únicamente de cámaras, el dron utiliza un sonar ultrasónico capaz de analizar los ecos generados por los insectos durante el vuelo.
Cada especie produce una firma característica relacionada con la frecuencia y la estructura armónica del movimiento de sus alas. Con esto, el Tornyol puede diferenciar a los mosquitos de otros insectos beneficiosos, incluyendo abejas y polinizadores que no deben ser eliminados.
La tecnología tiene su origen en un sistema denominado LeSonar2, desarrollado por la startup francesa. Según la compañía, esta plataforma integra 380 micrófonos, 32 emisores ultrasónicos de 40 kHz y un procesador FPGA que permite reconstruir entornos 3D y localizar objetivos a una distancia aproximada de ocho metros.
Patrullas automáticas y una propuesta para reducir el uso de químicos
Hay que considerar que Tornyol no está pensado para ser pilotado manualmente. Después de definir el perímetro de vigilancia, el sistema opera por su cuenta y, cuando termina la jornada, regresa automáticamente a su base de carga, se recarga y retoma las patrullas.
El objetivo es mantener una protección prácticamente continua en la zona asignada. El reducido tamaño del equipo también juega un papel importante.
La startup afirma que el dron es lo suficientemente ligero y silencioso para funcionar cerca de viviendas sin generar molestias significativas. El proyecto aprovecha la experiencia existente en el mundo de los tinywhoops, una categoría de microdrones muy popular entre los aficionados al vuelo FPV.
Detrás del desarrollo se encuentran los fundadores Alex Toussaint y Clovis Piedallu, especializados en áreas como procesamiento de señales, electrónica y sistemas de control.
Según sus estimaciones, alrededor de diez drones podrían operar en un área cercana a un kilómetro cuadrado, sirviendo para cubrir superficies considerablemente mayores y contribuir a la reducción de métodos tradicionales de control químico.
En regiones afectadas por enfermedades transmitidas por mosquitos, es una solución increíble, como el dengue, la malaria o el virus del Nilo Occidental.
Aunque el proyecto todavía se encuentra en una fase previa, la compañía ya permite realizar reservas mediante depósito reembolsable y apunta a iniciar entregas en Estados Unidos durante 2027.
