Los 5 servicios de Windows 11 que debes desactivar ahora mismo para mejorar el rendimiento de tu PC

Desactivar ciertas funciones en tu ordenador puede mejorar significativamente el rendimiento, especialmente en equipos antiguos o con recursos limitados.
Si sientes que tu ordenador con Windows 11 va más lento de lo que debería, no debes preocuparte. A menudo, la causa no está en el hardware ni en la cantidad de memoria RAM, sino en el propio sistema operativo, que ejecuta múltiples servicios en segundo plano que apenas utilizas.
Lo curioso es que, aunque muchos de estos procesos están activos por defecto, desactivarlos no supone un riesgo, pero sí puede suponer una mejora visible en el rendimiento del PC. Especialmente si usas un equipo con disco HDD o de gama media, liberar esos recursos puede marcar la diferencia.
La plataforma de Microsoft está diseñada para ofrecer una experiencia fluida y moderna, pero también es cierto que, en ese intento por automatizarlo todo, muchas funciones se ejecutan constantemente sin que lo sepas. Al final, el sistema prioriza la comodidad, pero no siempre la eficiencia.
Esto se nota aún más si tu equipo es antiguo, donde cualquier proceso extra se convierte en una carga. Por ello, desactivar algunas funciones podrás optimizar el uso de los recursos del sistema, reducir procesos en segundo plano y, en definitiva, acelerar la respuesta de tu equipo.
Desactiva estas funciones del sistema para acelerar tu PC
- Optimización de distribución: Este servicio permite que tu equipo comparta las actualizaciones de Windows que ya ha descargado con otros ordenadores, tanto en tu red local como en Internet. Si no estás en una red corporativa o no te interesa ayudar a distribuir actualizaciones, mantenerlo activo solo consume ancho de banda y recursos. Desactivarlo te ayudará a liberar recursos y procesamiento, especialmente en conexiones lentas. Para ello, ve a Windows Update > Opciones avanzadas > Optimización de distribución.

- Copilot de Microsoft: La inteligencia artificial integrada en Windows 11 puede parecer útil en teoría, pero si no la usas activamente, Copilot solo añade carga a la memoria y al procesador, lo que provocaría un sistema lento. Puedes desinstalarlo desde el panel de aplicaciones, o simplemente evitar que se inicie con el sistema. En equipos con poca RAM, prescindir de este servicio puede suponer una mejora inmediata. Dirígete a Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas > Pulsa los tres puntos de la derecha y selecciona Desinstalar.

- Búsqueda de Windows: Este servicio indexa constantemente archivos para que aparezcan más rápido en las búsquedas. Sin embargo, si no sueles buscar documentos desde el menú de inicio o te da igual esperar unos segundos más para hacer lo mismo desde el navegador, puedes prescindir de él. Desactivarlo, reduce el uso de CPU y disco duro, y tu sistema te lo agradecerá en tareas cotidianas. Para hacerlo, presiona las teclas Windows + R para abrir la herramienta Ejecutar y escribe services.msc. Desplázate hasta abajo de la lista hasta encontrar Windows Search y haz clic derecho en él, selecciona Propiedades y en Tipo de inicio pulsa en Deshabilitado.

- Servicios de Escritorio Remoto: Cabe señalar que a menos que accedas a tu equipo desde otro dispositivo de forma remota, este servicio no tiene ninguna utilidad para ti. Además de consumir recursos, puede representar un pequeño riesgo de seguridad si no lo tienes bien configurado. Desactivarlo desde el panel de servicios es una forma sencilla de eliminar una puerta trasera innecesaria. En el menú Inicio escribe Servicios y en la lista busca y pulsa en Servicios de Escritorio remoto, haz clic derecho y pulsa en Propiedades, y luego en Tipo de inicio selecciona Deshabilitar.

- SysMain: La función de esta herramienta es anticiparse a tus movimientos cargando aplicaciones en memoria antes de que las abras. Aunque suena bien, en equipos con disco SSD esto es redundante, e incluso puede generar lecturas y escrituras constantes que ralentizan el sistema. Al desactivarlo, se reduce el uso de CPU y se mejora la eficiencia general, especialmente durante el arranque del sistema. Para desactivarlo, debes abrir la app Servicios, busca SysMain, haz clic derecho sobre ella, elige Propiedades y en Tipo de inicio pulsa en Deshabilitado.

Además de los servicios mencionados, conviene echar un vistazo a las apps que se cargan automáticamente al encender tu PC. Muchos programas se cuelan en el arranque sin que te des cuenta. Puedes gestionarlos fácilmente desde el Administrador de tareas, en la pestaña de inicio. Desactivar lo innecesario puede mejorar la fluidez de tu PC desde el primer segundo.
Pequeños ajustes como estos pueden suponer un gran cambio en el día a día frente al ordenador. Desactivar estas funciones no compromete la seguridad ni la estabilidad del sistema, y permite liberar recursos que realmente necesitas. A veces, lo más eficaz es revisar cómo está configurado lo que ya tienes y optimizar Windows desde dentro.
