Cómo hacer que Windows 11 se parezca a Windows 10 sin necesidad de instalar nada

Montaje/Freepik

Windows 11 puede parecerse a Windows 10 si lo deseas y no hay necesidad de usar programas como Windhawk o Talón ni comandos complicados para conseguir un buen resultado.

Todos los días entras al sistema operativo, por lo que tiene que ser lo más agradable y cómodo posible para que tu experiencia no sea afectada, sobre todo porque Windows 11 tal vez no te guste y has pasado mucho tiempo acostumbrando te a la interfaz de la versión 10.

El problema de esto es que la mayoría de las veces se requiere de hacer uso de programas adicionales o de ejecutar comandos en el Símbolo del Sistema, algo que hace el proceso un poco tedioso y confuso.

Si quieres ahorrar espacio y no te quieres complicar, existen algunas cosas interesantes que puedes hacer para personalizar el diseño y que se parezca lo más posible a Windows 10. En la siguiente lista tienes algunos de los cambios que deberías aplicar para conseguir el resultado que buscas.

Cambiar la posición del Menú de Inicio

Hay que hablar con sinceridad y es que la manera en la que han centrado el Menú de Inicio causa un poco de incomodidad, ya que desde sus inicios, el sistema operativo lo ha mantenido en la parte lateral izquierda y la verdad es que a muchos usuarios no les ha gustado este cambio.

Si lo que estás buscando es mantener la esencia clásica de Windows 10, entonces es necesario que configures este apartado. Lo puedes hacer desde Configuración en la sección de Personalizar, justo en la opción de Barra de Tareas vas a encontrar formas de modificar en Comportamiento de la Barra de Tareas.

En la característica de Alineación de la Barra de Tareas, puedes seleccionar el lado que quieras y deberías poner Izquierda para que pase al lateral que necesitas. Definitivamente, hace que tu experiencia sea más cómoda y similar a la anterior versión.

Las etiquetas de los iconos de la barra de tareas puede volver

Las etiquetas de las aplicaciones en la barra de tareas son unas de las cosas más útiles que se pueden conseguir en el sistema antecesor, pero en el actual por defecto no vienen activas. Para diferenciar de una mejor manera las apps abiertas, lo mejor es hacer uso de esta característica.

En este caso, es necesario que vayas a la misma opción que la anterior, la de Comportamientos de la Barra de Tareas, pero esta vez para elegir Nunca en el apartado de Combinar Botones de la Barra de Tareas y Ocultar Etiquetas.

Al hacer este cambio, deberían aparecerte los títulos de cada programa justo al lado del icono con el respectivo nombre de la acción o página que se esté ejecutando dentro de ellos. Igual es cuestión de probar a ver si te sirve, ya que para algunos puede quitar demasiado espacio en la barra.

Usar el Explorador de Archivos de la anterior versión

Aunque el diseño del Explorador de Archivos es interesante y moderno, algunos siguen prefiriendo el antiguo. Lo mismo sucede con el Menú Contextual, que parece ser más compacto y, por costumbre, muchos no se adaptan a ese estilo.

La buena noticia es que también se puede configurar y no hay necesidad de instalar mods o usar el Símbolo del Sistema con códigos complejos para poder volver al de antes. El primer paso es ir al Menú de Inicio y buscar la app de Herramientas de Windows para abrirla.

Aquí es necesario que vayas a Inicio o a Este Equipo desde la barra izquierda para que cambie el diseño, ya que así aparecerán las opciones de la forma tradicional en la parte superior y de igual manera con el Menú Contextual.

Es importante destacar que este cambio es temporal, por lo que volverá a su estado original cada vez que lo cierres. Por eso, se recomienda que generes un atajo personalizado o agregues un Acceso Directo a tu escritorio si piensas usarlos así de manera permanente.

Regresar a los iconos de Windows 10

Algo que ha sido modificado en gran medida son los iconos, los cuales tienen un diseño nuevo, más minimalista y actual. Sin embargo, tal vez no te terminen de convencer y quieras restaurar los que te han acompañado casi durante una década.

En el mismo punto de Personalización, vas a Temas y haces clic en Configuración de Iconos del Escritorio para que aparezca la ventana donde puedes escoger los que quieres ver por defecto en el Escritorio.

Ahora, para cambiar las imágenes de estos elementos, tienes que pulsar en Cambiar Icono, elegir el que vayas a modificar y debes elegir el nuevo icono que tengas guardado en tu ordenador. Con darle en Aceptar, estará todo.

Habilitar las barras de desplazamiento

Una de las cosas incómodas que te puedes encontrar en el SO nuevo de Microsoft es que la barra de desplazamiento se suele ocultar cuando el cursor no está sobre ella. Esto se vuelve engorroso con el tiempo, pero lo bueno es que es uno de esos parámetros que se pueden cambiar fácilmente.

Solo debes dirigirte a Configuración e ir a Accesibilidad>Efectos Visuales, donde tienes que habilitar la característica de Mostrar Siempre las Barras de Desplazamiento. Si usas el touchpad de un portátil, esto puede ayudarte mucho con respecto a la experiencia.

Realizando todos estos cambios, vas a dar un salto importante en el diseño y verás que se parecerá muchísimo a Windows 10 y podrás aprovechar de una experiencia más cómoda y adaptada al estilo que siempre has buscado.

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