Este es mi truco para que cualquier PC con Windows 11 funcione más rápido en segundos: “Solo necesitas un par de clics”

Hay una función de Windows 11 que hace que las ventanas y aplicaciones se vean más lentas de lo que deberían. Desactívala ahora mismo para que la fluidez sea más rápida.
Una de las razones por la que muchos usuarios se niegan a dejar Windows 10 es por el tema del rendimiento, el cual no es igualado por Windows 11. Varios expertos han analizado el comportamiento de este nuevo sistema operativo y no va tan fluido como su antecesor por cuestiones de estéticas.
Cuando abres una ventana, aplicación o una herramienta de Microsoft es algo que se puede notar, sobre todo si tuviste años con el anterior y has probado por primera vez este SO. Más allá de cambiar la configuración de interfaz, reducir el bloatware y cambiar las apps de arranque, hay otro truco adicional que podría ayudarte.
No es algo sacado de apps adicionales como PowerToys, Windhawk o Talon, esta es una característica que fácilmente se desactiva desde la configuración y, literalmente, te toma solo unos segundos en ejecutar. ¿Necesitas hacer que tu ordenador vaya más rápido? Entonces este artículo es para ti porque aquí aprenderás paso a paso cómo lograrlo.
La ralentización que notas en Windows 11 podrían ser las animaciones de la interfaz

En Windows 10 hay un buen rendimiento cuando abres o mueves una app, así también como las funcionalidades o herramientas que trae por defecto el sistema operativo. Sin embargo, un experto de Neowin se ha dado cuenta de que en Windows 11 esa fluidez no es la misma.
A pesar de tener un ordenador de gama alta con una pantalla de 144 Hz y un procesador Radeon RX 7800 XT, sigue estando igual de lento, incluso al realizar modificaciones en la configuración o desinstalar aplicaciones exigentes. Yo, que tengo una pantalla de 240 Hz y un procesador Intel Core i7-14700HX también noto la ralentización.
¿Qué se puede hacer en esta situación? Si durante mucho tiempo utilizaste el anterior sistema, hay una solución que podría darte esa sensación de rapidez que necesitas y no requiere de mucho esfuerzo o tiempo. Literalmente, con un par de clics vas a ver los resultados y seguro que después de esto lo dejarás tal cual.
Esto lo puedes hacer yendo a la Configuración con el atajo Windows+I y acceder a Accesibilidad>Efectos Visuales. Aquí tienes que desactivar la casilla de Efectos de Animación y las otras si los deseas.

El proceso también se puede realizar desde las Propiedades del Sistema de una manera más profesional si usas Windows+R para abrir el Cuadro de Diálogo Ejecutar para usar el comando “sysdm.cpl”. En la ventana que se abra, tienes que ir al apartado de Opciones Avanzadas y entrar en Configuración desde Rendimiento.
Verás una lista de todos los efectos que hay en el sistema, puedes deshabilitar los que veas necesarios, pero los más recomendados son Animar Controles y Elementos Dentro de las Ventanas, Animar Ventanas al Minimizar y Maximizar y Animaciones en la Barra de Tareas.
Al hacer esto, la agilidad de todo el sistema va a aumentar considerablemente. Sin embargo, el especialista destaca que “este simple ajuste no hará que tu ordenador funcione más rápido ni genere más FPS en los juegos”, por lo que no influye en el rendimiento como tal de Windows 11, sino que quita esas animaciones lentas que dan la sensación de ralentización y de verdad hace la diferencia.
Por supuesto, los demás cambios que hagas y beneficien la eficiencia del PC va a servir, junto a esta modificación, tu experiencia va a ser mucho mejor y podrías tener esa sensación de cuando usabas Windows 10.