He probado el Google TV Streamer 4K, la evolución del Chromecast que hace que deje de ser un accesorio

Computer Hoy

He probado el Google TV Streamer 4K, la mayor evolución del Chromecast en una década, y me han gustado los cambios en su diseño y el mando a distancia, con los que gana suficiente protagonismo como para dejar de ser ese dongle al que no se le prestaba mucha atención... aunque esperaba más de la IA.

Google TV Streamer 4K

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Reproductor de streaming de Google para televisores que sucede a los Chromecast.

Google parecía que se había olvidado del Chromecast, ya que no lanzaba ningún modelo nuevo desde el 2020.

Casi cuatro años después, el gigante tecnológico anunció en agosto la que asegura que es una de las mayores renovaciones del Chromecast en sus 10 años de historia: el Google TV Streamer, que cambia tanto en denominación como en formato y funciones.

Este lunes 23 de septiembre, Google ha anunciado la disponibilidad en España del Google TV Streamer 4K, que ya se puede comprar desde 119 euros.

He tenido la oportunidad de probar durante la última semana el Google TV Streamer de forma previa a su lanzamiento en España. Te adelanto que pese al cambio de nombre sigue siendo un producto que mantiene las bondades de los Chromecast pero que cambia bastante en diseño y que añade ciertas funciones de IA a la experiencia de televisión.

El cambio de nombre es evidente que quiere simplificar la nomenclatura de productos de Google, aunque no sé si me convence por varias razones.

Primero, se parece peligrosamente a nombre de un rival como es el Apple TV. Segundo, Google tiene ya demasiado historial de cambios y de retirada de productos. Tercero, Chromecast era una familia muy conocida ya, y con el nombre actual se le da mucho protagonismo a Google TV, que pese a ser una gran plataforma, aún no se conoce tanto.

Te cuento cómo ha sido mi experiencia con Google TV Streamer, la nueva generación de Chromecast:

Características Google TV Streamer 4K

Google TV Streamer 4K
Dimensiones

16,26 x 7,62 x 2,54 centímetros

Peso

162 gramos

Resolución

4K HDR

60 fps

Conectividad

WiFi 5

Bluetooth 5.1

Memoria RAM

4 GB

Almacenamiento

32 GB

Puertos

USB tipo C

HDMI 2.1

Ethernet

Sistema operativo

Android TV OS

Otros

HDR10+

Dolby Vision

Dolby Atmos

Precios

119 euros

Nuevo diseño: Google TV Streamer ya no es un dongle

Hasta ahora, aunque el formato había ido cambiando ligeramente con el tiempo, el Chromecast había sido siempre un dongle, el decir, un dispositivo pequeño que se conecta al puerto y, en este caso, quedaba colgando.

Google TV Streamer es un cambio total al diseño del Chromecast que se desprende completamente del formato dongle para en su lugar convertirse en un dispositivo que se coloca sobre la superficie y no colgando del puerto, con diseño liso y que no tiene logos ni nada a la vista, por lo que se integra bien con cualquier tipo de decoración.

He probado la versión en color blanco porcelana, con un tono casi blanco que encaja bien con mis gustos, pero también se vende un color gris –que Google por alguna razón llama avellana– en el que el mando me parece algo más bonito.

En la parte trasera del dispositivo, oculta a la vista, hay tres puertos: un USC tipo C para la alimentación, puerto HDMI para conectar con el televisor y puerto Ethernet por si quieres conectar el Google TV Streamer.

Debes saber que en la caja se incluye cable USC tipo C y adaptador de corriente –aquí sí, pero en los móviles no...–, pero no el cable HDMI, que es necesario para conectar el Google TV Streamer al televisor, ni tampoco el de Ethernet si lo necesitas. 

Como ves en las fotos, solo tenía cables HDMI negros en casa, pero si eres una persona con un poco de toc –hasta yo me lo estoy pensando–, seguramente preferirás comprar por tu cuenta un cable blanco que no desentone.

Rendimiento: velocidad rapidísima y calidad 4K para darle vida a tu televisor

Probando el Google TV Streamer 4K
Probando el Google TV Streamer 4K

Google TV Streamer, como ya sucedía con Chromecast, sigue siendo una forma fantástica de darle vida a televisores que no son demasiado potentes ni recientes pero que funcionan.

Aunque Google no especifica el procesador que utiliza, lo cierto es que logra que el sistema operativo Android TV OS corra rapidísimo, abriendo y cerrando apps en un abrir y cerrar de ojos, y puedas navegar como si estuvieras usando un televisor de la gama más alta.

Personalmente, lo he utilizado conectado a WiFi y su rendimiento me ha parecido suficientemente rápido para ver películas y series en mi vida cotidiana, pero cuentas con la opción de conectarlo a Ethernet también si quieres por ejemplo jugar en streaming sin consola si tienes un mando.

Aunque sobre el papel sus 4 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento muestran su gama premium, me ha decepcionado bastante que tenga conectividad solo con WiFi 5 y Bluetooth 5.1, porque en ambos casos se queda dos generaciones por detrás de los estándares más recientes. 

No entiendo esta decisión de Google en un producto que quiere inaugurar su catálogo de streaming por la parte más alta, aparentemente, algo que sus 119 euros de precio parece también indicar.

En cuando a calidad de imagen y audio, tanto por su resolución 4K y soporte para HDR10+ como por su soporte para audio con Dolby Atmos, entre otras tantas, hace posible que el dispositivo esté a la altura también para quienes tengan televisores del alta calidad e incluso barras de sonido o sistemas de audio domésticos. 

En mi caso lo he probado con un smart TV de marca LG muy básico que tiene 7 años de antigüedad, y el resultado ha sido muy bueno dentro de lo posible, pero si tienes equipos más completos dudo que te decepcione por mi experiencia.

Mando a distancia: más grande y con botón programable

Aunque la evolución tampoco es enorme, el mando a distancia es una de las cosas que ha cambiado en este Google TV Streamer con respecto a los Chromecast anteriores.

Aunque la forma es la misma, el nuevo mando es ligeramente más grande y alargado, por lo que me ha parecido más cómodo al tenerlo en la mano y es más difícil que lo pierdas de vista que, por ejemplo, el de los Amazon Fire TV Stick, mucho más pequeño.

El mando del Google TV Streamer parece que tiene los mismos botones que el de los últimos Chromecast pero si te fijas un poco verás que no es así: el botón de subir y bajar volumen pasa a la parte superior para estar menos escondido, lo que me parece un gran acierto; el botón de inicio ahora está destacado, en vez del micrófono del control por voz; y desaparece el botón de lista de apps.

La gran novedad en cuanto a funciones es el botón programable, en la parte inferior del mando a distancia, señalado con un icono de estrella. Puedes personalizarlo para que abra una aplicación o lleva a cabo una función que tú quieras, por lo que es super útil si los botones que ya incluye el mando de YouTube y Netflix se te quedan cortos, como me pasa a mí, que uso más Max y RTVE Play.

Google prometió un avance importante en IA en este dispositivo y esperaba que eso se tradujera en comandos de voz mucho más avanzados, pero lamento decirte que mi experiencia no ha sido muy allá, porque el funcionamiento es muy parecido al Asistente de Google básico, pero no veo avances y a menudo se me ha quedado corto para ciertos momentos.

Eso sí, en cuanto a reconocimiento del habla, lo he notado más preciso que el Asistente de Google de hace solo unos años.

Otras funciones: el botón para encontrar el mando es un aciertazo, pero esperaba más de la IA

Una de las cosas que más me han gustado del Google TV Streamer es una función con la que soluciona uno de los problemas más comunes de todos los propietarios de televisores: ¿dónde narices habías dejado el mando?

El dispositivo de Google cuenta para este uso con un pequeño botón físico situado en la parte trasera, junto al puerto de carga y la luz de standby. 

Si lo pulsas, el mando a distancia comenzará a emitir un sonido de timbre y el led de la parte inferior se iluminará para que lo encuentres, y no parará hasta que pulses cualquier botón. Es super útil si el mando se te pierde siempre entre los cojines del sofá.

He probado a alejar el mando a unos 10 metros de distancia del televisor y funcionaba sin problema, por si eres de los despistados que a veces se llevan sin querer el mando a otra habitación –a todos nos ha pasado alguna vez, ¿no? 

Y otro aspecto que me generaba mucha expectación era la promesa de Google de incorporar más IA a la experiencia conocida del Chromecast.

Google TV, que da nombre al dispositivo, es la plataforma que sirve como base a la experiencia. No solo recoge toda la información de las series y películas que estás viendo en tus cuentas de streaming diferentes, sino que su algoritmo aprende de tus gustos y te proporciona sugerencias que cree que podría gustarte. Es muy similar a lo que Google lleva haciendo desde siempre en YouTube.

La mayoría de las funciones se centran en la pestaña Para Ti, que no es nueva en Google TV, pero que la compañía asegura que ha mejorado gracias a la IA. Aunque me ha parecido útil y he descubierto –o más bien recordado– series que tenía pendientes de ver, no he notado un cambio sustancial en la experiencia con respecto a hace unos años.

Entre el resto de funciones, me ha gustado la posibilidad de personalizar tu televisor cuando no lo usas mediante el salvapantallas con Google Fotos, que va mostrando fotos de tu galería, así como los controles de smart home, que tienen compatibilidad con los estándares Matter y Thread para que los manejes desde el televisor.

Conclusión: ¿merece la pena comprar un Google TV Streamer 4K?

Google TV Streamer 4K es un dispositivo que proporciona una experiencia muy buena y que, a no ser que seas usuario de iPhone y prefieras Apple TV, puede ser una opción perfecta para cualquier usuario. No es un dispositivo barato, con sus 119 euros de precio, pero su rendimiento me ha parecido impecable y muy rápido.

Quizá no es la evolución tan grande que esperaba en muchos sentidos pero los cambios que ha añadido Google me han convencido en la mayoría de los casos, como en el diseño que deja de ser un dongle y el mando con botones simplificados. 

Otra cosa es la relación calidad precio. Ahí no creo que Google haya conseguido un producto tan competitivo, sobre todo si se compara con los populares Amazon Fire TV Stick. 

Por 119 euros, el Google TV Streamer encarece sustancialmente la gama Chromecast, cuyos modelos cuestan actualmente 40 y 60 euros (con HD y 4K, respectivamente). 

Quizá demasiado para las novedades que incluye, por lo que hasta que empiecen a llegar las ofertas, si la calidad de imagen y sonido y el diseño no son tan importantes para ti, los modelos anteriores siguen siendo una opción muy a tener en cuenta.

Valoración

Nota 86

El Google TV Streamer 4K es un sustituto premium –y más caro– del Chromecast de toda la vida que mejora en el mando a distancia y diseño y deja de ser un dongle.

Lo mejor

  • Nuevo diseño elegante: ¡ya no es un dongle!.
  • Funcionamiento rapidísimo.
  • Tiene puerto Ethernet.
  • Mando más grande y con botón personalizable. 

Lo peor

  • Triplica el precio del Chromecast.
  • Esperaba más de la IA en Google Tv y el Asistente.

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Roberto Corrales

Redactor

Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.