Andrómeda sigue vivo: así me he infectado con esta botnet y cómo solucionarlo

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
En pleno 2025, me he infectado con Andrómeda, un malware que infecta tu ordenador para que forme parte de una botnet, pero afortunadamente tiene solución.
Andrómeda fue descubierto en 2011 y, rápidamente, esta familia de malware se convirtió en una de las herramientas favoritas de los ciberdelincuentes para convertir el PC de una víctima en un zombie para una botnet.
Estas redes de ordenadores infectados sirven a un hacker como una especie de ejército cibernético, con el objetivo de inundar el tráfico de algún servidor, en el conocido y popular ataque DDoS –denegación de servicio distribuida–.
El dispositivo infectado en cuestión, como consecuencia de formar parte de una botnet, podría ofrecer problemas de rendimiento relacionados con el consumo de la CPU o de la memoria RAM, además de temperatura más elevada y ruido excesivo del ventilador.

Si necesitas comprobar si tu ordenador forma parte de una botnet, lo mejor es optar por añadir la extensión del servicio antibotnet de INCIBE –Instituto Nacional de Ciberseguridad–, disponible tanto para Google Chrome como para Firefox.
En mi caso concreto, fue la que me ofreció la alerta e identificó la amenaza al conectarme a Internet, identificando además la amenaza concreta que era, Andrómeda, así como herramientas para eliminar cualquier rastro de esta botnet.
Esto es lo que deberías evitar para no infectarte con Andrómeda y eliminarlo.
El peligro de formar parte de una botnet
Aunque suelo probar numerosas herramientas en entornos controlados, en esta ocasión descargué un archivo APK y acabé infectado por Andrómeda para lanzar en un emulador de Android para ordenadores, sin haberlo analizado previamente. Con el resultado –más que lógico– de acabar infectado por Andrómeda.
Hay varios riesgos relacionados con formar parte de una botnet, más allá de pertenecer a un ejército para un ataque DDoS.
El primero, la reducción de la vida útil y aumento de la factura eléctrica del dispositivo infectado, así como el aumento de la factura eléctrica –algunas botnets se dedican al minado de criptomonedas, por ejemplo– o el ya mencionado problema de rendimiento.
El segundo, el robo de información y las implicaciones en privacidad y seguridad del usuario, ya que podría recoger datos personales, como nombre, apellidos, correo, número de teléfono o documentos de identificación.
Concretamente, Andrómeda es capaz de descargar y ejecutar software adicional, robar credenciales de acceso a algunos sitios web y crear proxy de salida en la máquina afectada –de sistema operativo Windows–.
Afortunadamente, este malware no es uno de los peores, tiene solución para eliminarlo definitivamente.
Cómo eliminar una botnet por completo
Es posible que el antivirus incorporado en Windows no te notifique ningún evento anormal en seguridad; al menos, en mi caso, no lo hizo. Por ello, siempre conviene usar el servicio antibotnet de INCIBE para estar al tanto de las alertas.
Más allá del examen rápido o sin conexión de la ventana de Seguridad de Windows, conviene descargar la herramienta Microsoft Safety Scanner, que te permitirá identificar archivos o directorios maliciosos en tu ordenador. Aquí está disponible.
Al mismo tiempo, puedes realizar un análisis paralelo con otras herramientas disponibles de forma gratuita, como Kaspersky Virus Removal Tool, a la que puedes acceder desde este enlace.

Una vez hayas analizado cuáles son los archivos infectados, puedes subir el APK a VirusTotal, para conocer si es malware –o el tipo de archivo que hayas descargado– a la página web VirusTotal, para conocer si otros usuarios lo han calificado como malware.
En cuanto estas herramientas te permitan eliminar estos archivos, hazlo y reinicia el ordenador. Seguramente, el servicio antibotnet te ofrezca falsos positivos al abrir el navegador, así que tendrás que esperar unas 12 horas para saber si has limpiado correctamente Andrómeda del dispositivo.
Si has descargado dicho archivo en otros dispositivos, sigue los mismos pasos en otros dispositivos, ya que el consumo de este terminal afectará a la velocidad de conexión de los pertenecientes a la misma red.
A pesar de ser una botnet con más de una década de edad, Andrómeda continúa estando activo, aprovechando nuevas formas de camuflarse entre servicios aparentemente legítimos.
