La peligrosa estafa por correo “tipo phishing” que sacude Francia, y que puede llegar a España

Ni siquiera el correo tradicional se libra de las cada vez más habituales estafas llevadas a cabo por phishing. Está arrasando en Francia y podría llegar a España, así debes evitar que te engañen.
Teniendo en cuenta las noticias que suelen ocupar muchos medios (y no solo especializados), es probable que cuando pienses en estafas, te vengan a la cabeza las nuevas tecnologías. Al fin y al cabo, los casos de phishing y timos similares que están a la orden del día suelen asociarse a correos electrónicos, mensajes SMS o servicios de mensajería como WhatsApp.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que los estafadores no dejan ninguna posibilidad por explorar. Y por eso tampoco hacen ascos a propuestas más tradicionales, si se quiere decir así, como las cartas convencionales.
Un problema que cada día parece resultar más frecuente en Francia, y que probablemente no tarde en aparecer también en España. Mejor estar preparados.
La estafa del correo convencional
Para ser exactos, el tipo de estafa que denuncian medios galos como Jeuxvideo.com, podría considerarse una especie de híbrido, entre los timos de toda la vida más clásicos y aquellos que se aprovechan de las tendencias actuales para engañar a sus víctimas. Básicamente, este comportamiento pirata nace de una carta que se envía por el servicio de correos clásico.
En concreto, el truco está en las típicas cartas certificadas. ¿Qué es lo que suele pensar la mayoría de la gente cuando recibe una carta certificada? Exactamente, que han sufrido una multa. De hecho, en el caso francés, la carta se hace pasar por la ANTAI (la Agencia Nacional de Tratamiento Automatizado de Infracciones). O sea, que también hay algo de phishing.
Como sucede con otros casos similares, la misiva asegura que la persona tiene una multa pendiente, y que debe pagarla cuanto antes, o de lo contrario la cantidad a abonar sube. En las estafas siempre resulta imprescindible que todo sea rápido, para que el timado piense lo menos posible, y se deje dominar, por lo que podría considerarse un estado de pánico.
Si se piensa detenidamente, es muy parecida a otras estafas similares, con la diferencia de que, al llegar por correo certificado, y en una carta que imita perfectamente las oficiales gubernamentales, es más posible que alguien se deje engañar. Además, la propia carta tiene un enlace que se hace también pasar por uno auténtico, pero que lleva a un sitio malicioso, claro.
Cómo evitar caer en estafas
Por el momento, no se han denunciado estafas postales de este tipo en España, o al menos no se ha convertido en un auténtico problema, como sucede con los vecinos franceses. Pero dado que los cibercriminales rara vez descansan o dejan escapar una oportunidad, no sería de extrañar que no tardaran en copiar esta táctica para llevar a cabo sus fechorías.
Lo mejor en estos casos, es no dejarse llevar por el pánico y, en el caso de recibir una carta certificada, sea del tipo que sea, comprobar bien que no se trata de una estafa, porque también sucede. Además, evita siempre que te sea posible facilitar tus datos personales si no eres tú quien llama, o incluso ten cuidado con los paquetes vacíos que tiras a la basura.