¿Se puede configurar una red VPN propia sin pagar nada?

VPN gratis
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Hay alternativas gratuitas para configurar una VPN doméstica, aunque mi favorita de momento ha sido Tailscale, apta incluso para principiantes.

Los servicios VPN –Virtual Private Network– son herramientas de seguridad fundamentales si necesitas enmascarar tu conexión, ya que crean una especie de túnel seguro y cifrado entre cualquier dispositivo e internet.

Existen muchos servicios de pago y gratuitos que ya ofrecen aplicaciones con todo lo necesario para conectarse a prácticamente cualquier región del mundo, para navegar de forma algo más segura que sin ella y esquivando los bloqueos geográficos.

Aunque no todas son iguales, ya que algunas mantienen políticas de registro, por lo que tu verdadera conexión puede acabar en manos de terceros con fines comerciales, a lo que se suma que algunas direcciones IP entran en listas negras de sitios web.

Esto se debe al propio funcionamiento de internet, ya que para que puedas navegar por diferentes dominios, necesitas tener asociada una dirección IP; si no cuentas con una VPN, los sitios conocerán directamente la dirección IP de tu router.

Durante mucho tiempo he querido tener mi propia VPN gratuita sin tener que depender de servicios de pago –aunque sigo manteniendo la premium–, sobre todo para comprender cuáles son las diferencias con las habituales del mercado.

Y, aunque el proceso no es muy complejo, hay que tener en cuenta que una red VPN doméstica funciona de forma diferente a las que ya llegan con una interfaz propia, a pesar de que usan los mismos protocolos.

La opción más común para configurar una VPN doméstica (si tu operador te deja)

Uno de los principales obstáculos para configurar una VPN doméstica es la limitación del router propia de cada operadora; en mi caso, con Digi, ha sido imposible configurar una red al usar WireGuard.

Este servicio es uno de los más fiables en técnicas criptográficas y, precisamente, es el protocolo que utiliza la VPN que utilizo actualmente, que es SurfShark, con seguridad cuántica y una velocidad bastante notable.

Sea como sea, para configurar la VPN con WireGuard seguramente necesites un router que no sea el de tu operador o contactar con este para conocer tu dirección IP pública, ya que por defecto para introducir una regla de NAT aparecen servicios predeterminados.

Si necesitas configurar esta opción para VPN, simplemente descarga la herramienta desde este enlace, elige la opción Agregar túnel –en el desplegable, para que no sea directamente desde una carpeta local– y verás [Interface] y tu clave privada.

Después de esto, solo tendrás que introducir en la siguiente línea Address = 10.0.0.1/24. Y en la línea siguiente: ListenPort = 51820. Este último número es el puerto por el que escucha conexiones, así que es necesario abrirlo.

Configuración túnel WireGuard
Configuración túnel WireGuard

Guarda este nuevo túnel y revisa cuál es tu dirección IP mediante el comando ipconfig en el símbolo del sistema o CMD, ya que necesitarás el apartado que menciona puerta de enlace predeterminada para configurar tu router.

Introduce la dirección 192.168.1.1 en tu navegador y accede con tu usuario y contraseña –suele ser admin, user o alguna básica si no la has cambiado–, ve a algún menú que ponga Reenvío de NAT –depende del fabricante o modelo–.

Ahí simplemente añade una regla y rellena el formulario que aparezca con tu dirección IP, elige el puerto 51820 y el protocolo UDP, esto último importante para que todo funcione correctamente. Guarda la regla y habrás conseguido configurar tu VPN.

Aunque todo esto puede ser bastante enrevesado si no estás acostumbrado a estos términos, así que aún existen una alternativa muchísimo más cómoda, como es Tailscale.

Los pasos son mucho más sencillos: solo tendrás que descargarla desde este enlace, crear una cuenta e instalarla en el sistema operativo que prefieras, que se conectará a cualquier otro, por ejemplo, un móvil y un ordenador.

Es la opción más fácil y directa, además de que podrás mantener muchos dispositivos conectados, así como enviar o recibir archivos entre ellos y configurar Logs, DNS o controles de acceso. Una herramienta que merece mucho la pena probar.

Ahora bien, si eres un usuario medio, lo mejor es directamente pagar por un servicio VPN de confianza, ya que además de ser bastante económicos, ofrecen una facilidad que no encontrarás con ningún otro mecanismo.

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