Científicos crean un reloj biológico capaz de predecir cuánto te queda de vida

Un nuevo reloj biológico basado en la actividad genética logra estimar el envejecimiento y el riesgo de mortalidad con gran precisión.
El envejecimiento sigue siendo uno de los grandes misterios de la ciencia. Aunque todas las personas cumplen años al mismo ritmo, la velocidad a la que envejece el organismo puede variar enormemente entre individuos. Ahora, un grupo de investigadores ha desarrollado un nuevo reloj biológico que promete medir ese proceso con una precisión sin precedentes e incluso estimar el riesgo de mortalidad de una persona.
Hasta ahora, muchas de las herramientas utilizadas para estudiar el envejecimiento se basaban en los llamados relojes epigenéticos. Estos sistemas analizan cambios químicos que se acumulan en el ADN con el paso del tiempo y que están relacionados con factores como la edad, el estrés o determinadas enfermedades. Sin embargo, su fiabilidad no siempre ha sido consistente.
La nueva propuesta utiliza un enfoque diferente. Se trata de un reloj transcriptómico, una tecnología que analiza moléculas de ARN para determinar qué genes están activos y cuáles permanecen inactivos en el organismo. Como la actividad genética cambia a medida que envejecemos, los científicos pueden utilizar estos patrones para calcular la edad biológica de una persona.
Para desarrollar el modelo, los investigadores recopilaron más de 11.000 muestras procedentes de cuatro especies de mamíferos: ratones, ratas, macacos y seres humanos. Gracias a esta enorme base de datos, pudieron comparar los procesos de envejecimiento entre distintas especies y también entre diferentes órganos y tejidos.
Los resultados revelaron que ciertos genes relacionados con la división celular saludable y la reparación de tejidos se asocian con un envejecimiento más lento. Por el contrario, los genes vinculados a la inflamación y la muerte celular aparecieron como indicadores de un envejecimiento acelerado.
El sistema fue sometido a diversas pruebas y mostró una notable capacidad para detectar diferencias en la velocidad del envejecimiento biológico. Además, en muestras de sangre humana logró predecir el riesgo de mortalidad con una precisión comparable a la de los mejores relojes epigenéticos actuales.
Otro aspecto llamativo del estudio es que las señales genéticas relacionadas con el envejecimiento se mantuvieron sorprendentemente similares entre las cuatro especies analizadas. Los investigadores observaron patrones comunes tanto en tejidos musculares como en células sanguíneas, lo que sugiere que existen mecanismos universales detrás del envejecimiento de los mamíferos.
Los científicos creen que esta herramienta podría resultar especialmente útil para evaluar tratamientos antienvejecimiento, cambios en el estilo de vida o nuevos medicamentos sin necesidad de esperar años para observar resultados clínicos.
Aunque todavía se necesitan más estudios y pruebas en poblaciones humanas más diversas, el nuevo reloj biológico podría convertirse en una pieza clave para comprender mejor cómo envejecemos y qué factores influyen en nuestra esperanza de vida.