El depósito más grande de agua del universo equivale a 140 billones de océanos, según la NASA, aunque está a 12.000 millones de años luz

NASA/JPL

Un hallazgo de la NASA ubica el mayor depósito de agua del universo a 12.000 años luz, en un cuásar que está considerado como el que mayor luminosidad emite. Desde su descubrimiento en 1998, los científicos no han parado de investigar este astro.

En 1998, la NASA descubrió un cuásar al que bautizaron como APM 08279-5255, y que tiene el récord de ser uno de los objetos que emiten más luz en todo el universo, con la intensidad de 100.000 millones de soles.

Más adelante, la NASA se siguió interesando por este cuásar, que son los astros más alejados en el universo y emiten radiación en todas las frecuencias, sobre todo por la luminosidad propia de este tipo de objetos.

Así, las investigaciones siguieron de la mano del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) con un equipo liderado por Matt Bradford y financiado parcialmente por la NASA.

En un artículo publicado en 2011 en la revista Astrophysical Journal Letters, el equipo se topó con la mayor reserva de agua de todo el universo, y pertenecía al cuásar descubierto poco más de 10 años antes.

"El ambiente alrededor de este cuásar es muy único en el sentido de que está produciendo una enorme masa de agua", aseguró Matt Bradford, científico de JPL de la NASA en Pasadena, California (Estados Unidos) en un comunicado. "Es otra demostración de que el agua es omnipresente en todo el universo, incluso durante los primeros tiempos".

En el caso de los cuásares, se alimentan siempre de un agujero negro masivo –20.000 millones de veces más masivo que el sol– que consume el disco de gas y polvo circundante, lo que provoca que el cuásar expulse grandes cantidades de energía –hasta 1.000 trillones de soles–.

A su vez, los investigadores se quedaron sorprendidos ante tal hallazgo, debido a que se desconocía que pudiera existir un depósito de agua a tanta distancia, además de superar en 4.000 veces al presente en la Vía Láctea, en forma de hielo casi en su totalidad.

Según el equipo, el vapor de agua es vital para revelar la naturaleza del cuásar, ya que este se distribuye alrededor del agujero negro, en una región que corresponde a cientos de años luz.

Así, el cuásar baña el gas en rayos X y radiación infrarroja, en una temperatura cercana a 53 grados centígrados bajo cero, con una densidad 300 billones de veces menor que la de la atmósfera de la Tierra.

Tal y como calcularon los investigadores, en relación a las mediciones realizadas del vapor de agua y diferentes moléculas, el cuásar tiene gas más que suficiente para que el agujero negro supere hasta en 6 veces su tamaño.

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