El diablo viste de la Prada... y los astronauta también: así es el sorprendente traje espacial para la misión Artemis que devolverá al ser humano a la Luna

Parece de película, pero no lo es: el nuevo traje espacial de Artemis une tecnología de NASA, Axiom y Prada para una mejor supervivencia al regresar a la Luna.
Artemis II ha sido un éxito, pero solo es una de las muchas otras misiones de la NASA que están en desarrollo. Este último viaje a la Luna fue clave para estudiar aún más las condiciones a las que se exponen los astronautas y así crear nuevos métodos de supervivencia.
Para la próxima Artemis III, los astronautas van a llevar trajes espaciales nuevos, acompañados de tecnología de Prada y Axiom. A primera vista, suena a una mezcla imposible: moda de alta costura y tecnología aeroespacial trabajando juntas.
Sin embargo, esta fusión se ha hecho estratégicamente para redefinir la manera en la que se diseña el equipo espacial del futuro. Especialmente, los materiales y partes del mencionado traje estarían pensados para las bases de la NASA en el satélite natural que se planea construir en el transcurso de los próximos años.
Alta costura en el espacio: así es el traje AxEMU que llevará a Artemis a la Luna

La NASA, en colaboración con Axiom Space y la firma italiana Prada, ha presentado una nueva generación de equipamiento nunca antes vista. Lo más importante de todo es que esto no solamente va a servir para proteger a los astronautas, sino que también está pensado para mejorar el rendimiento general.
Según la descripción de la página oficial de Axiom, sería el primer modelo utilizado en el próximo alunizaje a la Luna después del primero hecho en diciembre de 1972.
Creado para la supervivencia extrema en el polo sur de la Luna, este equipo ha sido llamado "Axiom Extravehicular Mobility Unit (AxEMU)" y representa un salto evolutivo importante en comparación con lo que se utilizó en el programa Apolo.
Este traje no es solo un escudo frente al entorno lunar, también es una plataforma tecnológica diseñada para maximizar movilidad, seguridad y adaptación al cuerpo humano.
La región del satélite natural mencionado es conocida como una de las zonas con las condiciones más extremas conocidas por el ser humano . Las temperaturas varían drásticamente con las sombras y la exposición al Sol.
Por esto, cada detalle es importante en el atuendo que llevarán los astronautas, desde lo más mínimo hasta lo más avanzado. Lo curioso es que, si le prestas atención, no es como el diseño que uno fácilmente se puede imaginar, con grandes mecanismos o piezas complejas, es minimalista.
"Nuevos trajes espaciales de la NASA para la misión lunar Artemis III, el primer alunizaje tripulado desde diciembre de 1972, cuando concluyó la misión Apolo 17. A través de Artemis, la NASA y sus socios llevarán a la primera mujer y a la primera persona de color a la superficie lunar".
Algunos de los funcionamientos clave son el nuevo sistema de protección térmica y elementos de alta capacidad que pueden resistir impacto de micrometeoritos y temperaturas extremas.
Aquí es donde entra Prada, pero no es lo que cualquiera puede pensar de solo contribuir con lo estético o decorativo. La marca italiana ha aportado su experiencia en materiales técnicos, ingeniería textil y procesos de fabricación avanzados.
Sus decisiones han sido fundamentales para la capa interior y exterior. Como explicó Lorenzo Bertelli, director de marketing del grupo, el trabajo en equipo ha servido para un avance tecnológico crucial en el futuro.
El secreto bajo el traje: la prenda LCVG que marca la diferencia
Algo que realmente redefine estos trajes espaciales es la llamada prenda de refrigeración y ventilación líquida (LCVG) es, posiblemente, el componente más innovador de todo el sistema.
No se parece a los anteriores porque en la parte interior tiene una segunda piel tecnológica con una red de tubos en donde constantemente circula agua fría como un método de regulación. Con esto, se asegura la absorción de calor al exponerse en la superficie lunar o generar calor metabólico al trabajar.
A su vez, estas temperaturas altas son expulsadas al exterior, mientras que el sistema de ventilación suministra oxígeno y elimina dióxido de carbono. Ambos puntos son importantes para la respiración.
Como destacó Russell Ralston, vicepresidente de Axiom Space, “cada minuto que los astronautas pasan fuera de su vehículo, el LCVG trabaja para mantenerlos a salvo”. Es una colaboración inesperada, pero que definitivamente ha cumplido con el objetivo de hacer que la humanidad esté un paso más cerca de Marte.
