La “hora dorada” para conciliar el sueño y dormir mejor, ¿es una realidad o solo un bulo?

Si, tal como se acostumbra a decir, existe una "hora dorada" para conciliar el sueño, ¿por qué tanta gente en España tiene problemas para dormir? ¿Son solo malos hábitos o hay otras cuestiones detrás?

Dormir bien es imprescindible para cualquiera, mejora la salud, el estado de ánimo y permite que rindas más a lo largo de tu jornada, ya sea en lo laboral o en lo personal. El problema, no obstante, es que resulta más fácil decirlo que hacerlo. En la práctica, un montón de gente tiene serios problemas para conciliar el sueño, que pueden tener orígenes muy diferentes. 

En este sentido, muchos expertos hablan de una “hora dorada”, que vendría a ser algo así como un momento perfecto para irte a la cama y descansar profundamente. Pero ni siquiera los especialistas parecen en ocasiones terminar de ponerse de acuerdo al respecto. ¿Realmente se trata de una técnica infalible, o en realidad es papel mojado que no sirve para nada?

¿Qué es la hora dorada del sueño?

Básicamente, se suele llamar hora dorada el momento óptimo en el que, al menos en teoría, deberías irte a la cama para conciliar el sueño. Antes, puedes correr el riesgo de desvelarte demasiado pronto, y más tarde, puede sucederte algo similar y que ya te cueste más dormir en condiciones. Por lo general, se suele hablar de que entre las 10 y las 11 de la noche está la hora perfecta.

Lejos de ser un tema baladí, distintos estudios científicos se han esforzada por profundizar más en todo lo que concierne al sueño, la calidad del mismo y la supuesta hora dorada, como el exhaustivo trabajo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences allá en 2015. Según sus expertos, la hora dorada ayudará a sincronizar con los llamados ritmos circadianos

Al menos en teoría, esto resultaría fundamental para que el cuerpo libere la sustancia que te permite un buen descanso, la melatonina, la hormona del sueño, en respuesta a la disminución de la luz natural. De esta forma, se suele dar por hecho que la gente descansa mejor en la oscuridad, e incluso se habla de lo perjudiciales que son las pantallas de los dispositivos.

De la misma forma, suele asociarse el acostarse durante la hora dorada (de 10 a 11, se supone) con una buena vida. Estudios han encontrado que las personas que se acuestan temprano y duermen bien presentan un menor riesgo de sufrir problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Además, dormir temprano también puede reducir el riesgo de muchas enfermedades.

La hora dorada… ¿siempre funciona?

El problema es que, aunque la ciencia parezca coincidir en las ventajas de una hora dorada, esta no tiene por qué ser la misma siempre para todo el mundo. Es indudable que el cuerpo se ajusta a ritmos circadianos, estando durante un momento del día más o menos enérgico, más concentrado y ese tipo de cosas. El problema es que no parezca que coincida en todo el mundo.

De ser así, todo el mundo se acostaría a la misma hora y sería feliz. Sin embargo, resulta obvio que existen distintos cronotipos, culpables de que incluso algunas personas estén mejor de noche y sufran fatiga durante el día. Tanto es así, que incluso algunas empresas ya lo tienen en cuenta a la hora de desarrollar horarios personalizados, para tener más productividad. 

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