Ni apps ni juegos de "brain training": neurocientíficos revelan las tres únicas formas reales de entrenar el cerebro

Ni apps ni acertijos: la ciencia confirma las tres formas verdaderas de potenciar tu cerebro. Por qué el ejercicio y el aprendizaje real vencen a cualquier juego de entrenamiento.
Hace ya un tiempo considerable que los juegos y apps para "entrenar el cerebro" llegaron a muchos usuarios. Primero mediante consolas portátiles (Nintendo DS, para ser más precisos), y luego a través de los teléfonos móviles. Pruebas de habilidad, puzles y ejercicios de ese tipo para ejercitar la mente. ¿Pero qué dicen los neurocientíficos al respecto?
Hace mucho tiempo que el tema genera cierto debate: ¿son útiles realmente estos pasatiempos desde un punto de vista cognitivo, por así decirlo? Según ponen de manifiesto la mayoría de expertos, la respuesta es negativa: no hay evidencia alguna de que este tipo de juegos y apps tengan efecto alguno en el cerebro, ni para bien ni para mal. Ese, en realidad, no sería el camino.
Ni las apps ni los juegos sirven para entrenar el cerebro

Tal y como recoge Vox, los neurocientíficos son bastante rotundos, de hecho. Los típicos juegos de "brain training", como puzles, apps y demás, no se traducen en mejoras generales para la mente. Se han llevado a cabo numerosos estudios al respecto, y todos han concluido lo mismo. Sirven para entretener, faltaría más, pero no ponen en forma el cerebro, ni nada parecido.
¿Cuáles son entonces las mejores formas de entrenar la mente? Lo primero de todo, dicen los neurocientíficos, tiene que ver con la propia salud. Practicar algo de ejercicio (no necesariamente para competir en las próximas Olimpiadas, pero tampoco llevar una vida sedentaria del todo), comer bien y dormir bien. Además de intentar controlar los niveles de estrés, manejarlos.
El segundo punto en el que coinciden los expertos tendría que ver con el aprendizaje. Pero -y este es un matiz importantes- el aprendizaje real. O lo que es lo mismo, no sirve con estudiar por aprobar un examen o cosas así, tienen que ser temas que realmente te interesen, para que exista una curiosidad auténtica. Esa es la clave de todo, sostienen quienes saben, la curiosidad.
La mejor forma, dicen, es espaciarlo o mantenerlo en el tiempo. En lugar de estudiar o practicar algo de forma intensiva en una sola sesión, conviene más distribuirlo en el tiempo. ¿Y por qué? Pues porque de esta manera el cerebro consolida mejor la información cuando tiene que recuperarla después de un intervalo. Además, mejora también la comprensión futura.
El cerebro, mejor acompañado que solo
Los juegos y apps tipo "brain training" no son el único falso mito relacionado con el cerebro. A veces se imagina a los auténticos sabios como eruditos solitarios rodeados de pilas infinitas de libros. Pero los neuricientíficos tampoco comulgan mucho con eso. Es más, consideran que relacionarse con otros también ayuda a que la mente se potencie más que lo contrario.
Lo mismo que tener sentidos en la vida, propósitos. ¿Alguna vez has sentido que alguien se volvía menos lúcido al jubilarse? Quizá la edad influya, puede ser, pero no en todos los casos. Una vida ociosa, guste o no, hace que el cerebro se vuelva más perezoso.
