¿Por qué el Sol ha emitido una potente transmisión de radio durante 19 días seguidos?

Los científicos aseguran que se trata de un fenómeno que nunca antes había durado tanto tiempo. ¿Por qué el Sol se ha comportado en la forma en la que lo ha hecho?
El Sol acaba de protagonizar uno de los fenómenos más extraños y sorprendentes observados en los últimos años. Un grupo internacional de científicos ha detectado una gigantesca ráfaga de radio solar que permaneció activa durante 19 días consecutivos. Para hacerse una idea de su magnitud: ha pulverizado todos los récords conocidos hasta ahora.
El hallazgo ha dejado desconcertados a los investigadores sobre todo por una razón: este tipo de emisiones solares normalmente duran apenas unas horas o, como mucho, unos pocos días. Nunca 19 día seguidos. Sin embargo, esta señal persistió durante casi tres semanas completas, algo que los expertos califican como "sin precedentes".
El descubrimiento ha sido publicado en la revista científica The Astrophysical Journal Letters y podría ayudar a entender mejor cómo funcionan las tormentas solares y el llamado clima espacial, un fenómeno capaz de afectar satélites, GPS, redes eléctricas y sistemas de comunicación en la Tierra. Muchas veces se ha advertido acerca de ello, y hay razones para hacerlo.
La protagonista del estudio es una llamada "ráfaga de radio tipo IV", una emisión producida por electrones extremadamente energéticos alrededor del Sol. Estas ráfagas son relativamente conocidas por los astrónomos solares, pero tienen una característica muy concreta: suelen ser breves. Lo habitual es que desaparezcan en cuestión de horas o pocos días.
Por eso, cuando los instrumentos espaciales detectaron una señal que seguía activa día tras día, los científicos supieron enseguida que estaban observando algo excepcional. Y no era una pequeña anomalía. La señal duró exactamente 19 días, batiendo ampliamente el récord anterior, que rondaba los cinco días. La diferencia, a todos los niveles, ha sido enorme.
¿Por qué el Sol se comportó de esa manera?

Uno de los aspectos más curiosos del estudio es la explicación que los investigadores proponen para este extraño comportamiento. Según el análisis, el fenómeno se produjo gracias a una inmensa estructura magnética situada en la atmósfera solar, conocida como helmet streamer o "serpentina de casco".
Estas estructuras son enormes arcos de plasma y campos magnéticos que se elevan millones de kilómetros sobre la superficie solar. En circunstancias normales, los electrones energéticos terminan escapando relativamente rápido al espacio. Pero en esta ocasión ocurrió algo distinto: la estructura magnética actuó como una gigantesca jaula capaz de retener las partículas durante semanas.
Los investigadores describen el fenómeno como una especie de "reserva giratoria de electrones". En otras palabras, el Sol creó accidentalmente un enorme depósito natural de partículas cargadas que continuó emitiendo ondas de radio mientras rotaba lentamente.
El estudio también señala que el fenómeno fue alimentado por varias eyecciones de masa coronal consecutivas. Las eyecciones de masa coronal -conocidas como CME- son explosiones gigantescas que expulsan plasma y campos magnéticos al espacio a velocidades enormes. En este caso, tres de estas erupciones solares habrían inyectado electrones de alta energía dentro de la estructura magnética, manteniendo la señal activa mucho más tiempo de lo esperado.
El resultado fue un fenómeno que los científicos nunca habían documentado antes con tanta claridad. Y que quizá tarde en repetirse mucho, mucho tiempo.
