La primera planta de aire líquido se estrena en 2026: podría solucionar el gran problema de las energías renovables

Planta de combustibles
Planta de almacenamiento de energíaDepositPhotos

Se pierden enormes cantidades de electricidad proveniente de las renovables, porque no se puede almacenar. El agua líquida podría ser la solución.

Las energías renovables han experimentado un gran auge en los últimos años, y en algunos países, incluido España, durante algunos meses del año son la principal fuente de producción eléctrica.

La energía solar o eólica tienen muchas ventajas, entre ellas, que son limpias e ilimitadas. Pero también, algunas limitaciones: son difíciles de almacenar si sobra, y no producen si es de noche, o cuando no hay viento. El aire líquido puede solucionar este problema.

Según cuenta la BBC, la empresa británica Highview Power está construyendo cerca del pueblo de Carrington, en el noroeste de Inglaterra, la primera planta de almacenamiento de energía mediante aire líquido del mundo.

Así puede almacenar energía el aire, para usarla después

En un buen día de sol o viento, lo más normal es que se genere mucha más electricidad de la que necesita la red eléctrica en ese momento. Si no se almacena, se pierde.

El problema es que este almacenamiento es difícil y caro. En muchos casos se emplean grandes baterías, pero tienen una capacidad limitada.

Un método bastante popular es lo que se conoce como la hidroeléctrica de bombeo. La electricidad que sobra se gasta en bombear agua hacia una posición más elevada, y se almacena en una presa. Cuando se requiere electricidad extra, se suelta el agua, que mueve unas turbinas para generar electricidad. Es un método eficaz, pero solo se puede usar en ríos.

El aire líquido es una nueva tecnología que emplea el aire para almacenar esa electricidad sobrante.

Con la energía que sobra se comprime el aire a una gran presión y se enfría, hasta que se convierte en líquido, almacenándolo en grandes tanques. Cuando se requiere electricidad, se libera esta presión: el aire líquido se convierte en vapor que mueve unas turbinas, para generar electricidad. El único residuo es aire, que se libera a la atmósfera.

Es un proceso caro, pero instalado a gran escala, como la fábrica que están construyendo en Inglaterra, se rentabiliza con la electricidad que se recupera.

El propio Sam Altman, CEO de OpenAI, que necesita mucha electricidad para su IA, está financiando un sistema muy curioso: piedras calientes artificiales, que se calientan con los paneles solares, y son capaces de almacenar el calor durante días. Cuando se necesita electricidad, el calor se libera en forma de vapor, que mueve unas turbinas para generar electricidad.