La sonda solar Parker de la NASA alcanzará un nuevo hito al acercarse como nunca antes al Sol

El periplo de la sonda solar Parker en su acercamiento hasta el Sol. La sonda podrá resistir temperaturas cercanas a los 1000 °C en su misión.
A lo largo de las últimas décadas, sobre todo desde el segundo tramo del pasado siglo, el ser humano ha podido empezar a descubrir misterios que estaban ahí arriba, en el espacio.
No obstante, ya se cuentan con conocimientos de nuestro propio sistema solar impensables hace solo 40 o 50 años atrás en el tiempo.
Hay que estar muy atento a lo que va a pasar cerca del Sol durante las próximas horas, porque la ambiciosa sonda solar Parker pasará muy cerca de nuestra estrella en ocasión de la Nochebuena.
De hecho, la sonda Parker se acercará a tan solo 6,1 millones de kilómetros de la superficie del Sol, algo que jamás había conseguido la humanidad.
Para ello, la sonda deberá volar a una altísima velocidad, en concreto a 692.000 km/h, siendo el objeto creado por el ser humano que más velocidad ha alcanzado.
De hecho, la sonda ya voló con éxito a través de la corona solar de nuestro Sol, es decir, su atmósfera superior, tomando muestras de ciertas partículas y campos magnéticos.
Uno de los objetivos de la sonda Parker es conocer cómo se genera el viento solar, y el por qué la corona solar es mucho más caliente que la superficie del Sol.
Especialmente importante es que quieren estudiar el tema de las eyecciones de masa coronal, que son aquellas que se dirigen a la Tierra y que pueden provocar tormentas geomagnéticas.
Estas tormentas geomagnéticas pueden tumbar cualquier satélite o infraestructura de comunicaciones en nuestro planeta, sumiendo en un caos a gran parte de la población.
Este acercamiento será el primero de otros dos, que se espera realizar para el 22 de marzo y el 19 de junio de 2025.
Si te estás preguntando cómo puede soportar esta sonda solar las altísimas temperaturas al quedarse tan cerca del Sol, esto se debe a que está equipada con un escudo de espuma de carbono de 11,4 cm de espesor y 2,4 m de ancho.
No se espera ninguna dificultad, porque la sonda ya fue probada en la Tierra pudiendo soportar hasta 1400 °C. Se espera que durante las próximas horas soporte cerca de 1000 °C.
En el interior de la nave espacial habrá distintos sistemas electrónicos e instrumentos científicos que recopilan datos al respecto sobre este acercamiento.
El interior de la sonda solar será mucho más frío que lo que se experimenta en el exterior.
Se espera que gracias al sistema de refrigeración de la sonda, que bombea de forma constante agua a través de los paneles solares de la nave, se mantenga una temperatura agradable de solo 160 °C en el interior.
Cabe aclarar que la sonda realizará su vuelo de acercamiento al Sol de forma autónoma y que durante unas horas el centro de mando perderá su control.
Además, habrá que esperar también unas cuantas horas a que la sonda solar envíe la señal de confirmación de que todo ha salido bien.
Igualmente, habrá que esperar incluso semanas a que el conjunto de datos e imágenes recopiladas por la sonda puedan llegar a la Tierra para ser analizadas.