El telescopio James Webb descubre una nueva luna de Urano

El telescopio James Webb sigue viendo lo que otros no ven, desde exoplanetas a nuevas galaxias, y ahora una nueva luna en Urano, que a la Voyager 2 se le pasó. Aún no le han puesto nombre.
Provisionalmente la han llamado S/2025 U1, porque aún falta la revisión por pares, pero la NASA acaba de confirmar que Urano tiene una nueva luna. Sería la número 29. La ha encontrado el telescopio James Webb, que sigue revolucionando la astronomía con sus descubrimientos.
"Esta luna fue detectada en una serie de 10 imágenes de exposición prolongada de 40 minutos captadas por la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam)", explica Maryame El Moutamid, científica principal de la División de Ciencia y Exploración del Sistema Solar del SwRI, con sede en Boulder, Colorado (Estados Unidos).
"Es una luna pequeña, pero un descubrimiento significativo, algo que ni siquiera la nave espacial Voyager 2 de la NASA vio durante su sobrevuelo hace casi 40 años".
Así es la nueva luna de Urano
En efecto, la sonda Voyager 2 sobrevoló Urano en 1986, acercándose a solo 88.000 Kilómetros. Es la única nave humana que lo ha hecho.
Y aunque descubrió diez nuevas lunas y dos nuevos anillos de Urano, no pudo ver a la recién descubierta S/2025 U1, debido a su pequeño tamaño.
La nueva luna de Urano mide solo 10 kilómetros de diámetro, y orbita a unos 56.000 Kilómetros del centro del planeta. Puedes verla en este vídeo de la NASA que ha creado mediante una composición de las imágenes capturadas por el telescopio James Webb. Se ven también otras 13 lunas:
La nueva luna es el decimocuarto miembro del complejo sistema de pequeñas lunas que orbitan hacia el interior de las lunas más grandes: Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón. Todas las lunas de Urano llevan nombres de personajes de las obras de los escritores Shakespeare y Alexander Pope.
Se mueve entre las órbitas de Ofelia (que se encuentra justo fuera del sistema de anillos principal de Urano) y Bianca.
La Unión Astronómica Internacional (IAU) está esperando a la revisión por pares, para ponerle nombre a la nueva luna de Urano. Se trata de una metodología habitual en la ciencia: cuando un investigador realiza un descubrimiento, es revisado por otro experto independiente, que confirma o desmiente su trabajo.
Una vez confirmada que es una nueva luna de Urano, y no otro objeto, los astrónomos buscarán otro personaje en los libros de Shakespeare o el poeta Alexandre Pope, para ponerle nombre.
