"El brazo se te va a caer” Apple se olvida de Steve Jobs con su próximo gran lanzamiento y podría pagarlo muy caro

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Apple prepara uno de los cambios más importantes del MacBook Pro: una pantalla táctil. Este es el riesgo de presentar como novedad una función antigua de Microsoft.
Apple podría estar a punto de romper una de las reglas que defendió con más firmeza desde la época de Steve Jobs. Diversos informes apuntan a que la compañía de Cupertino aprovechará su evento "Pro and Tell" para presentar nuevos MacBook Pro con pantalla OLED y capacidades táctiles, una característica que durante años fue descartada públicamente por algunos de los ejecutivos más importantes de la empresa.
La situación ha provocado que antiguos responsables de Microsoft recuerden las duras críticas que la empresa lanzó contra las PC táctiles hace más de una década. Quien sigue de cerca la evolución del mercado sabe que esta discusión conecta directamente con la evolución de Windows 11, los equipos Surface y la creciente tendencia de fusionar experiencias entre tabletas y portátiles.
Ahora, si las filtraciones terminan confirmándose, el cambio de postura podría alimentar las críticas de quienes consideran que la manzana mordida llega tarde tras también traer por primera vez el plegable iPhone Ultra. También vuelve a poner sobre la mesa una cuestión interesante: ¿estamos ante una innovación real o simplemente ante la adopción de una tecnología que Windows lleva perfeccionando desde hace años?
¿Por qué una MacBook táctil contradice años de mensajes de Apple?

La contradicción resulta evidente cuando se revisan las declaraciones históricas de los responsables de Apple. Durante el evento "Back to the Mac" de octubre de 2010, Steve Jobs explicó por qué la compañía no apostaba por pantallas táctiles en sus ordenadores. Según el cofundador de Apple, las pruebas internas mostraban que "las superficies táctiles no quieren ser verticales" y añadió una frase que se convirtió en referencia obligada dentro del sector: "después de un período prolongado de tiempo, tu brazo quiere caerse".
Aquella intervención sirvió para justificar la apuesta por los trackpads multitáctiles y marcar distancias respecto a los fabricantes que empezaban a experimentar con pantallas táctiles. Las críticas no se quedaron únicamente en Jobs. En 2012, Tim Cook comparó la combinación de portátil y pantalla táctil con mezclar "una tostadora y un refrigerador", una metáfora que utilizó para cuestionar la estrategia de Microsoft con Windows 8.
Años más tarde, Craig Federighi insistió en una idea similar al señalar que incorporar una pantalla táctil era técnicamente sencillo, pero no necesariamente implicaba una mejor experiencia para el usuario. Incluso cuando macOS Big Sur adoptó elementos visuales que recordaban a interfaces táctiles, Apple se apresuró a negar cualquier relación con futuros equipos de este tipo.
Por ese motivo, una MacBook Pro táctil corre el riesgo de convertirse en un arma de doble filo para la propia compañía. Por un lado, Apple puede aprovechar la enorme potencia de los chips Apple Silicon y una pantalla OLED para ofrecer una experiencia sobresaliente.
Por otro, tendrá que explicar por qué una característica que consideraba equivocada durante más de diez años ahora merece ocupar un lugar destacado en la nueva generación de ordenadores Mac.
El verdadero riesgo para Apple no es la pantalla táctil, sino llegar tarde a una idea ya consolidada
La crítica más repetida en las últimas horas no gira alrededor de la calidad del producto, sino sobre el momento elegido para lanzarlo. Los portátiles con pantalla táctil forman parte del mercado Windows desde hace muchos años.
Microsoft impulsó esta visión con Windows 8 y posteriormente la reforzó mediante la familia Surface, una línea que ayudó a popularizar formatos híbridos, convertibles y desmontables. Aunque Windows 8 generó polémica por diversos cambios en su interfaz, la presencia de pantallas táctiles sobrevivió a esa etapa y terminó convirtiéndose en una característica habitual en multitud de equipos.
Precisamente esa es la cuestión que ha recuperado Steven Sinofsky, antiguo responsable de Windows. Tras conocerse los rumores sobre la futura MacBook táctil, recordó en redes sociales las innumerables críticas que recibió Microsoft cuando apostó por esta tecnología.
Su reflexión apunta a una idea interesante: gran parte del rechazo que sufrió Windows 8 estuvo relacionado con la desaparición temporal del menú Inicio y no necesariamente con el uso de pantallas táctiles. Con el paso de los años, fabricantes como Lenovo, HP, Dell o la propia Microsoft continuaron desarrollando equipos táctiles hasta convertirlos en una opción normalizada para millones de usuarios.
Si finalmente presenta una MacBook Pro táctil, tendrá que convencer al público de que no se trata simplemente de una función heredada de la competencia. Por el momento, todo apunta a que Apple lanzará la semana que viene el Mac con pantalla táctil.
