Creo que los botones son más versátiles que los controles táctiles y estos auriculares lo demuestran

Los últimos auriculares in-ear de Audio Technica me han recordado cómo lo tradicional es más útil: tienen botones y se pueden configurar sus funciones desde la app.
Los ATH-CKS50TW2 de Audio Technica han sido los últimos auriculares que he probado, un modelo que me ha gustado mucho en ciertas situaciones (especialmente, en las que abundaba el ruido) y que me han sorprendido para bien por su sistema de control por botones. Creo que la marca se ha marcado un buen tanto en este sentido.
Tipos de auriculares hay muchos (circumaurales, earbuds, clip ear, intraaurales, etc.), lo complicado es saber cuáles son los que mejor se ajustan a tus necesidades. Una vez te decides por unos, en mi caso por los in-ear, puedes encontrarte con la sorpresa de que tengan botones en lugar de controles táctiles.
Es lo que me ha pasado con los ATH-CKS50TW2 de Audio Technica, que, aunque reconozco que este formato no me entró por los ojos en un principio, me han demostrado que no hay mejor sistema que el que incorporan para subir el volumen, bajarlo, cambiar de canción o descolgar el teléfono.
Y no, sorprendentemente no son táctiles, sino botones, un retroceso a lo físico que creo que es todo un acierto. Te cuento a continuación por qué los modelos de este tipo ofrecen mejores resultados que los que se controlan con toques con el dedo.
Seis opciones diferentes con solo dos botones

Como periodista de tecnología, he tenido la oportunidad de probar auriculares que, de lo contrario, nunca hubieran caído en mis manos. El diseño es lo primero que entra por los ojos y, en el caso de los últimos auriculares de Audio Technica, no puedo decir que eso sucediera en un primer momento.
En realidad, los ATH-CKS50TW2 me fueron gustando más cada vez que pasaba un rato trasteando con su aplicación, A-T Connect que, aparentemente parece sencilla, pero es de las más completas que he visto hasta la fecha en cuestión de auriculares.
Vale que esta plataforma presente algunas de las funciones más típicas, como el control de ambiente (cancelación de ruido o sonido ambiental), el ecualizador o el modo de baja latencia, pero eso es solo la punta de un iceberg que, como siempre, se esconde detrás del menú de los tres puntos.
Como suele suceder en muchas aplicaciones, la Configuración de éstas y, en este caso, de estos auriculares se despliega desde el menú situado en la parte superior derecha, que abre nuevas posibilidades de personalización tanto del audio —nivel de ajuste del volumen, paisaje sonoro, ajuste del balance L/R, etc.— como del sistema.

Este segundo apartado es, sin duda, el mejor refleja la versatilidad de los auriculares de Audio Technica y, más concretamente, el apartado que permite la Asignación de teclas, donde se puede ordenar una acción determinada tanto para la reproducción de contenidos como durante las llamadas.
De esta manera, puedo establecer que cuando pulse el botón una sola vez, pueda responder una llamada sin tener que utilizar el teléfono, o bien que se suba el volumen si no se refleja ninguna llamada entrante. Si lo pulso dos veces, en cambio, puedo bajar el volumen o bien silenciar el micrófono durante la conversación.
Ya aún hay más, ya que es posible indicar en el teléfono qué queremos hacer cuando pulsamos el botón una tercera vez... o bien no hacerlo, ya que, si no queremos complicarnos la vida con todas las opciones posibles y aprender solo cómo ha de reaccionar el auricular con un solo toque, también es posible: no se le asigna ninguna acción y listo.
Y así no solo en un único auricular, sino que es posible configurar qué ha de hacer cada uno en determinadas situaciones, de modo que es posible ejecutar hasta seis acciones diferentes, lo mejor de los botones frente a los controles táctiles, que habitualmente tienen menos registros que éstos otros.
Auriculares que hacen exactamente lo que pido

Mucho más allá de la personalización y lejos de las miles de opciones que, en este caso, presenta la aplicación nativa de los propios auriculares, hay algo básico por lo que a partir de ahora me decanto por los modelos con botones y es que no hay lugar a equivocación cuando se utilizan.
Supongo que no seré la única que, en mitad de una llamada, ha colgado sin querer. También soy consciente de que más de uno ha activado el Modo transparencia cuando, en realidad, quería pasar a la siguiente canción que estaba escuchando.
Y un suma y sigue de comandos cruzados que a veces tienen lugar cuando utilizamos los controles táctiles, que al mínimo contacto, ejecutan una acción que puede que no necesitemos en ese momento. Esto, por ejemplo, le pasa a mucha gente que utiliza gafas, como es mi caso.
A la mínima que vaya a colocar bien la patilla detrás de la oreja o a la que me coloque mejor el pelo, pauso sin querer el reproductor de música. Esto, claro está, no sucede con los auriculares con botones físicos, que, aunque a veces se puedan pulsar sin intención, requieren una manipulación consciente.
