¿Es seguro guardar archivos importantes en una unidad de memoria USB?

Usar discos duros SSD externos y pendrives para guardar archivos importantes o hacer copias de seguridad generales es una opción práctica, pero tal vez no la más segura.
Las unidades USB han sido utilizadas por décadas como una de las opciones más asequibles y cómodas para almacenar datos. Con accesorios como pendrives o SSD externos, es posible trasladar archivos de un lugar a otro, crear un kit de herramientas de recuperación de Windows y sirve hasta para usar apps preinstaladas.
Seguramente, para lo que sueles usarlo con frecuencia es para mantener elementos “protegidos” en el caso de que se pierda algo en tu ordenador u otro dispositivo y así cuentes con un respaldo. Sin embargo, no es lo más adecuado si de verdad quieres lograr que estén completamente seguros.
¿De verdad vale la pena tener una memoria USB para este tipo de cosas? En sí, no es una mala elección, pero antes de confiarle todo, es importante que conozcas algunos detalles sobre su funcionamiento y la manera más óptima en la que puedes usarla para obtener una máxima seguridad.
¿De verdad es buena idea guardar todos tus archivos en una sola unidad flash USB?

Con un pendrive de al menos 64 GB tienes lo suficiente para almacenar una buena cantidad de fotos, vídeos y documentos que sean de suma importancia para ti. En el caso de que tengas que hacer un restablecimiento de fábrica en tu PC o móvil, podrás contar con este respaldo si no lograste hacer una copia de seguridad.
La razón por la que este tipo de dispositivos siguen siendo utilizados en la actualidad es porque el precio es bastante asequible. Al mismo tiempo, está la alternativa de los discos duros SSD externos que, aunque si son más caros, ofrecen una mayor capacidad y velocidad en transferencia de datos.
En cualquiera de estos casos, la pregunta es si de verdad vale la pena usarlos como una opción de recuperación y la respuesta es sí, pero tiene sus contras. Es la manera más común por su facilidad de uso, pero hay dos temas cruciales: la preservación y la protección.
La primera es el objetivo de evitar que se pierdan, sirviendo como una copia de seguridad, mientras que la segunda es impedir que estos archivos se conviertan en la misión de los hackers o malwares roba datos.
En sí, esas son las principales preocupaciones y por eso no se debería confiar todo a una sola unidad USB, especialmente si se trata de cosas que son muy cruciales. Algo que se suele pasar por algo es la vida útil que tienen porque con el tiempo podrían empezar a fallar.
Además, cualquier daño interno por sobrecalentamiento que proceda de un equipo podría hacer que se pierda todo, mientras que si se infecta de virus, tendrás que hacer un formateo sí o sí para restaurar su funcionamiento.
Muchos de los malwares que se ven en estos accesorios suelen ser de categoría spyware, ransomware o, en el caso de que los utilices para trasladar software, podrían integrarse troyanos que son catastrófico y te darán más problemas.
La clave para asegurar todos tus archivos es usar la estrategia “redundancia”
Expertos recomiendan que no solamente se use este único método para guardar archivos delicados. La táctica “redundancia” consiste en realizar varias copias de seguridad de los datos en múltiples dispositivos.
Lo ideal es usar una combinación de almacenamiento local con plataformas en la nube. Es decir, guarda todo en un pendrive, disco duro externo, otro PC que no uses y en la memoria del smartphone si puedes, pero también hazlo en servicios como Google Drive, Microsoft OneDrive y Dropbox.
De esta manera, si algo malo llega a suceder con alguno, tienes el respaldo de los otros. Por otra parte, hay que recordar que con una unidad USB existen limitantes como que no se puede acceder a lo que necesitas de manera remota y hay menos seguridad.
Sea como sea, con cualquier unidad, es crucial que la cifres con herramientas como BitLocker (Windows) o Disk Utility (macOS). En fin, haz esto y verás que si llega a suceder algún inconveniente, podrás salir de apuros sin preocuparte.


