La fecha del veto se confirma: Estados Unidos prohibirá la venta de drones DJI

La marcha de DJI de Estados Unidos, el mayor fabricante de drones del mundo, ya tiene fecha. Muchos norteamericanos lloran su pérdida.
El 23 de diciembre, si Donald Trump no lo retrasa (como ha hecho tantas veces con TikTok), Estados Unidos prohibirá la venta de drones DJI.
Se trata del último veto de la administración norteamericana a las empresas chinas que son líderes mundiales en su campo, en un intento de debilitarlas. Ya ocurrió con Huawei, la mencionada TikTok, Alibaba o BYD.
La excusa oficial es el origen chino de DJI, y que sus drones podrían enviar datos de vuelo, mapas e imágenes al gobierno chino. DJI lo niega, asegurando que todos los datos de los drones vendidos en Estados Unidos se alojan en el país, y además ha borrado todos los registros de vuelo anteriores a septiembre de 2024.
¿Se marchará DJI de Estados Unidos?
La realidad es que todos los vetos funcionan en los dos sentidos. Porque DJI es la mejor compañía de drones del mundo. Sus modelos son los mejores con diferencia, y los más baratos, y la prohibición supone un grave perjuicio para miles de empresas y servicios que usan drones. Muchas ya se han quejado.
Granjeros, bomberos, personal de rescate, arquitectos, investigadores, etc., emplean drones en su día a día, en tareas críticas de vigilancia, supervivencia, rescate, o investigación. No poder usar los mejores drones, les supone un grave hándicap. Ahora tendrán que usar peores marcas, que además son más caras.
Aunque la prohibición oficial llegará en diciembre, las hostilidades contra DJI llevan meses en marcha. Desde unas altas tarifas a sus productos, a acusaciones de usar a trabajadores forzados, sin pruebas. DJI lo niega.
La compañía china de drones, viendo las hostilidades, no ha lanzado en Estados Unidos sus tres últimos modelos: Mavic 4 Pro, Mini 5 Pro, y Neo 2.
Si el 23 de diciembre el veto se confirma, estará prohibido vender drones DJI en Estados Unidos, aunque los ya existentes podrán seguir usándose, según The Verge.
Solo una inspección de una agencia reguladora podría salvarla, pero DJI se queja de que está dispuesta a ella, pero ningún regulador se ha puesto en contacto, y solo quedan tres semanas para el veto.
Veremos lo que ocurre. Parece que quienes más pierden, son los norteamericanos. Aunque sería un duro golpe económico para DJI, siendo el líder mundial en ventas de drones tiene suficiente mercado en el resto del mundo para sobrevivir sin problemas.
