JBL debuta y gana con los SoundGear Clips: no te los vas a quitar por su diseño transparente y 'open ear'

Los auriculares open ear de JBL son estéticamente bonitos, pero su estuche, que es enorme, y su peso no les hacen ningún favor.
JBL SoundGear Clips
Nota

Los JBL SoundGear Clips son los últimos auriculares open-ear de la marca. Disponen de sonido dinámico con refuerzo de graves y presumen de una autonomía de hasta 32 horas.
Valoración
Nota 87
Los JBL SoundGear Clips son unos auriculares abiertos que ofrecen un muy buen sonido, diferentes opciones de personalización (aunque no les vendría mal alguna más) y una estética bonita, pero podrían mejorar en ergonomía y ligereza.
Lo mejor
Circuitos "al aire"
- Estética cuidada
- Sonido calibrado
- Imanes para que no se pierdan
Lo peor
Molestan si los llevas un rato largo
Haba demasiado grande
Gestos un poco torpes
JBL se ha unido a la fiebre de los auriculares abiertos con los SoundGear Clips, que tienen un diseño fino, estéticamente bonito y particular, porque son transparentes, aunque podrían mejorar tanto su peso como el tamaño de su estuche.
Me ha dado fuerte con los auriculares abiertos y la culpa de eso la tiene Huawei y, más concretamente, los Huawei FreeClip 2, unos auriculares que me han descubierto las grandes virtudes que alberga el formato open ear.
Por ejemplo, que puedes estar al tanto de lo que sucede a tu alrededor mientras sigues escuchando música o, también, estar pendiente de una llamada sin tener que quitarlos o apagar la cancelación de ruido cuando alguien te hable.
He tenido la oportunidad de probarlo en estas últimas semanas y saco como conclusión que has de tenerlos como complemento a otros auriculares de cabecera (in ear, over ear, etc.), aunque también vas a poder llevarlos a donde quieras. Incluso, para hacer deporte.
¿Merece la pena comprar los JBL SoundGear Clips?
Los auriculares de JBL cuestan poco más de 100 euros. Las propuestas de sus competidores, superan por mucho ese precio, y no solo hablo de Huawei, sino también de los LinkBuds de Sony, también presentados recientemente.
Eso significa que, si quieres probar la experiencia open ear, esta es muy buena opción para eso. Ahora bien, debes comprarlos solo si estás dispuesto a obtener los máximos resultados que puede ofrecer un producto así. ¡Olvídate de una cancelación extraordinaria!
JBL SoundGear Clips, análisis y opinión
Tras unos días acompañada por estos auriculares, he podido comprobar cuáles son sus puntos fuertes y en qué aspectos debería mejorar. Te lo cuento a continuación:
Características de los JBL SoundGear Clips
| JBL SoundGear Clips | |
|---|---|
| Tipo | Open-ear |
| Dimensiones | N.D. |
| Peso | Auriculares: 6,5 g cada uno Estuche de carga 39,7 g |
| Micrófono | Cuatro micrófonos con tecnología 2.0 y algoritmo entrenado con IA |
| Drivers | Dinámico de 11 mm |
| Resistencia al agua | IP54 |
| Conexiones / Códecs | Bluetooth 5.4
|
| Carga | 2 horas de carga si están completamente descargados |
| Batería y autonomía | Auriculares: batería de iones de litio 55 mAh/3,85 V Estuche de carga: batería de iones de litio 530 mAh/3,8 V Autonomía de hasta 8 horas (tiempo de reproducción de música), 4 horas (conversación) USB-C |
| Extras | Temperatura máxima de funcionamiento de 45ºC Compatible con la app JBL Headphones |
| Precio | 129,99 euros |
Diseño: desnudos y sencillos, aunque un poco pesados

Uno de los aspectos que más importan en los auriculares, además de cómo suenan por motivos evidentes, es cómo quedan en la oreja. La estética es relevante para quienes los utilizan como complemento diario y, en el caso de los últimos de JBL no hay dudas: son muy bonitos.
Los hay en varios colores (negro, blanco, azul, morado y copper, una suerte de marrón), aunque los tonos más intensos de cada uno se muestran tanto en el arco del auricular como en el propio estuche, que no es enorme, pero podría ser un poco más pequeño.
Eso se debe a que los auriculares se colocan enfrentados y no cruzados, como sí sucede con los de Huawei y en paralelo, como los de Sony; detalles que habrían favorecido a estos JBL en el apartado de portabilidad.

En cualquier caso, no pesan nada y puedes llevarlos a donde quieras, porque apenas vas a notar en el bolsillo los casi 40 gramos que pesa el estuche de carga. Los auriculares, en cambio, se reducen a 6,5 gramos cada uno.
No parece mucho, aunque cuando llevas un rato con ellos ―que, por cierto, sí diferencian entre la oreja izquierda y la derecha― sí que se nota, además de que el arco o SonicArc que une el haba, que también se podría reducir un poco, con el altavoz es algo rígido.
No obstante, me parece interesante que ambas partes tengan un aspecto transparente, desnudo, para dejar los circuitos al descubierto, aunque en la parte redonda, desde la que se emite el sonido, es negra y mate.

Con esto, a favor de ellos diré que sus imanes pueden solucionar un problema a la hora de llevarlos en la mano. Al engancharse entre ellos, no hay riesgo de que los pierdas si no llevas la caja encima o si te los has retirado por un momento y no los quieres guardar.
Lo mejor es que no tienes que andar con cuidado si llueve o si estás en un entorno donde hay suciedad y polvo, debido a que dispone de certificación IP54, que determina que vienen protegidos de serie.
Batería de nivel y control por gestos... complicado

Durante estas semanas, he utilizado los auriculares open ear de JBL como complemento a mis auriculares in ear de cabecera, los Oppo Enco X3s. No por nada en particular: estoy acostumbrada a ellos y, en la oficina, aprovecho su cancelación de ruido para concentrarme.
En otros momentos, he echado manos de estos auriculares, que son ideales si, por ejemplo, estás esperando una llamada o, como ha sido mi caso más de una vez, que llegue el repartidor de Amazon y enterarte de que está tocando el timbre.
Esto significa que si quieres estar alerta de algo y no perder información sobre tu contexto y lo que te rodea, por decirlo de alguna manera, estos JBL SoundGear Clips pueden ser una buena opción para tener la sensación de estar al tanto de todo.

Durante las pruebas, en realidad, me he dado cuenta de lo torpe que soy con estos auriculares porque, al diferenciar entre izquierdo y derecho y ser, a su vez, abiertos, muchas veces los he colocado en la oreja equivocada.
Eso ha hecho que, con los controles ya en mente —una pulsación sobre el haba izquierda te permite subir el volumen un punto, con doble toque bajarlo, etc.— haya activado opciones que no quería pensando que no había configurado bien los controles.
Ahí también está el problema, que no puedes cambiar los valores que ya vienen predeterminados por si, por ejemplo, vienes de otros auriculares con los que ya te has acostumbrado a ciertos comandos. Únicamente te deja decidir cuál de los dos tiene el control del volumen y cuál de reproducción, aunque también puedes desactivarlo.

Tu dedo aquí también juega un papel fundamental, debido a que tienes que atinar bien a dónde lo diriges para ejecutar estas acciones. No vale con pulsar el haba, simplemente, sino que tienes que colocarlo en la área de reconocimiento táctil, que está entre esta y el arco de silicona.
Sobre la batería, aprovecho para comentar que la marca promete hasta 8 horas de reproducción de música y otros contenidos —cuatro horas de conversación por teléfono también— y diría que no solo lo cumple, sino que lo supera.
No he necesitado cargarlos en una semana y, menos mal, dicho sea de paso, porque para una carga completa necesita dos horas, que, con respecto a otros modelos de auriculares, me parece demasiado tiempo.
Un poco más de personalización y la app sería perfecta

Los JBL SoundGear Clips funcionan con la app JBL Headphones, que puedes descargar en la tienda de aplicaciones de tu móvil y ponerla en marcha en cuestión de segundos, una vez los hayas enlazado a tu smartphone.
Aunque me gustaría que JBL reuniera en una única plataforma todos sus productos, porque los diferencia en apps paralelas (esta, JBL Portable para altavoces portátiles y JBL One, para los que se enchufan a la corriente), la que necesita este modelo es muy sencilla.
Me ha dado la sensación de que a veces le cuesta arrancar, porque, aunque tengas los auriculares vinculados por Bluetooth al móvil a veces no los reconoce. De todos modos, se soluciona rápido abriendo el estuche de carga y es muy rápida a la hora de interceptar su señal.

En la interfaz principal siempre aparece el estado de la batería de cada auricular y del estuche y, a continuación, diferencia entre audio y vídeo. Si bien la primera busca garantizar la mejor calidad de audio, la segunda se encarga de la sincronización de los labios, lo cual me parece un detalle interesante por parte de JBL en relación a la personalización de escucha.
Además de la configuración de los controles por gestos, aquí puedes reproducir ruidos blancos (Noche, Olas del mar, agua o Bosque) y mezclarlos, así como establecer una duración, para que se termine pasado un tiempo. Esto me parece ideal para el insomnio.
En el ecualizador también se ofrecen hasta seis opciones de personalización preestablecidas (Vocal, Jazz, Club...), aunque, si no te convence ninguna, puedes configurar tu propio ecualizador. Incluso, puedes indicar cómo quieres escuchar las voces de tus interlocutores.

Sí que he echado en falta alguna que otra opción de personalización. Por ejemplo, la pausa automática de reproducción cuando te quitas los auriculares o alguna función que permita mejorar la nitidez en las llamadas y las notas de voz.
Lo que sí existe es un botón para calibrar el micrófono, pero creo que no termina de ser redondo, porque después de configurarlo he obtenido resultados muy similares. No obstante, puedes optimizar el nivel de sonido para que si escuchas muy bajito a otra persona en una llamada, el volumen se equilibre al nivel más eficiente.

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.