John Ternus, CEO de Apple, cree que el iPhone es "perfecto" para la era de la IA, pero Samsung y Google no están de acuerdo

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El nuevo CEO de Apple cree que no hace falta inventar un nuevo dispositivo para sacar partido a la IA. El iPhone ya tiene todo lo necesario, aunque no todos opinan igual.
John Ternus acaba de explicar al mundo cuál parece ser una de las grandes ideas de Apple para los próximos años tras la llegada del iPhone 18 Pro. Para el que ya es el CEO de Apple, el futuro de la inteligencia artificial no tiene por qué necesitar un dispositivo totalmente nuevo, porque el iPhone ya está inventado.
Durante su primer gran evento sustituyendo a Tim Cook, Ternus quiso que la gente imaginara cómo sería el dispositivo perfecto para utilizar inteligencia artificial. Tendría que estar siempre conectado, contar con una buena pantalla, cámaras y micrófonos, batería potente y ser capaz de trabajar con el resto de dispositivos.
Uno puede pensar que estaba hablando de algo novedoso, pero nada más lejos de la realidad. Ternus señaló directamente al iPhone. Su idea es que el móvil ya reúne casi todo lo que necesita un buen dispositivo de IA y que Apple no tiene que empezar desde cero.
El problema es que esta no es una idea de Apple. Google y Samsung llevan tiempo intentando lo mismo con Gemini en los Pixel y los Galaxy. En este caso concreto, Apple tiene un iPhone en manos de millones de personas, pero estas otras dos empresas le llevan bastante ventaja en lo que a IA en móviles se refiere.
¿Por qué Apple cree que el iPhone es el dispositivo perfecto para la IA?
Tal y como este opina, el iPhone tiene un poco de cada dispositivo tecnológico que existe. Reúne las grandes funciones de las televisiones (pantalla), altavoces (sonido) e incluso ordenadores (procesador) en un dispositivo pequeño.
Y, además, recoge toda tu vida: tus mensajes, correos, fotografías, contactos, aplicaciones... De ahí que usarlo como centro de la IA tenga todo el sentido.
Ya tiene prácticamente todas las piezas del puzle: conexión, batería, cámaras, micrófonos y potencia. Y cuando necesita más, puede apoyarse en servidores gracias a Private Cloud Compute, la nube de la compañía que añade un extra.
Samsung y Google pueden decir que esto ya lo están haciendo
Pero lo cierto es que Apple no es la primera compañía que ha pensado que el móvil puede convertirse en el centro de la inteligencia artificial.
Google lleva tiempo trabajando con Gemini para que el smartphone entienda mejor al usuario. Los Pixel pueden utilizar información del propio dispositivo para darte respuestas y funciones más personalizadas.
Samsung está haciendo algo muy parecido con sus Galaxy. La IA está cada vez más integrada en el móvil y no es solo que esté ahí para que abras un chatbot para hacerle una pregunta.
Como ves, un Galaxy o un Pixel también tiene cámara, micrófonos, conexión, batería, aplicaciones y acceso a la información del usuario. La diferencia no está tanto en el teléfono como en lo bien que funciona la inteligencia artificial que hay dentro.
Pero Apple tiene una gran ventaja que Samsung y Google no pueden copiar fácilmente
Apple tiene una gran ventaja frente a sus rivales: el iPhone y el sistema operativo que lo hace funcionar son suyos.
Esto permite a Apple integrar sus funciones de inteligencia artificial directamente en iOS. Si quiere que Siri pueda buscar una foto, ver el calendario o hacer algo dentro de una aplicación, puede desarrollar esa función pensando en cómo funciona el iPhone.
Google también tiene mucho control gracias a Android y Gemini, pero los móviles Android los fabrican muchas empresas diferentes. Samsung tiene su propia versión de Android, Xiaomi tiene la suya, OnePlus también y cada una decide cómo adapta el sistema.
Por eso Apple puede controlar más a fondo cómo funciona la IA en el iPhone. No tiene que hablar con otros fabricantes para que adapten sus móviles: desarrolla la función y la integra en sus propios dispositivos.
Google y Samsung también pueden hacerlo. La diferencia es que Apple controla todas las piezas del iPhone y toma rápidamente la decisión de cómo encajarlas.
Eso sí, no todo es de color de rosa y se podría decir que Siri está siendo un hueso duro de roer. El hardware está totalmente a la altura, pero todavía tienen que demostrar que el asistente también lo está.


