No es Wear OS, pero es uno de los sistemas más originales que encontrarás en un reloj

Nothing no solo arriesga con sus diseños, sino también con el interior, como se puede ver en el CMF Watch 3 Pro, algo que otras marcas suelen ignorar.
Aunque lo que primero nos llama siempre la atención antes de comprar un reloj inteligente es su diseño, el tipo de correa o el tamaño y peso del mismo, hay otro aspecto aún más importante.
Es, concretamente, el sistema operativo con el que llega, ya que no todos funcionan de la misma forma y, actualmente, hay varias opciones que están muy bien logradas.
Aquí aparecen los grandes sistemas del momento para relojes, como Wear OS de Google y Watch OS de Apple, los que suelen dominar este mercado con algunos de los lanzamientos más esperados.
Más allá de estos, también puedes toparte con el de Huawei, muy parecido a los anteriores, aunque si quieres ir un paso más allá, la única opción disruptiva en diseño y software es Nothing, algo que ha demostrado con creces con el CMF Watch 3 Pro.
Desde el primer momento que me lo puse en la muñeca –ya sorprendido por la originalidad de su diseño– y comencé a bucear entre sus aplicaciones, iconos, widgets y funcionalidades, supe que estaba ante algo magistral.
Te cuento cuáles son las características de este sistema operativo con nombre propio, con el que Nothing busca dar una vuelta de tuerca a algo que ya comienza a ser algo monótono.
Por qué Nothing ha conseguido algo que otros fabricantes ignoran
Lo que suelen hacer el común de los fabricantes a la hora de elegir una capa de personalización para sus relojes es, simple y llanamente, elegir algo que ya exista, como Wear OS de Google.
He probado muchos relojes inteligentes con este sistema operativo, y no tengo queja ninguna sobre él, aunque suele ser algo repetitivo encontrarlo en casi todas las marcas.
En el caso concreto de Nothing con su marca CMF –y a nivel general en todos sus productos–, su seña de identidad no se limita a ese acabado único, sino también a la forma en la que se organizan los menús y las aplicaciones.

Es una apuesta arriesgada, por supuesto, mayormente porque los usuarios están acostumbrados a otro tipo de sistemas, pero tras unos días acabas acostumbrándote y celebras que un fabricante haga algo nuevo.
Más allá de que permite el reconocimiento automático de algunas actividades, o la creación de entrenamientos personalizados, para que no tengas que tocar nada, ofrece bastante accesibilidad para encontrarlo todo.
Los iconos son los mismos que encontrarás en esta capa para sus móviles y otros productos, por lo que es la principal diferencia a simple vista, algo que se hace muy familiar durante el uso del CMF Watch 3 Pro.

Cabe destacar que, al acceder pulsando su corona al menú de widgets –con símbolos que reconocerás fácilmente– y girar esta para bajar o subir, el efecto rebote que suele darse en otros relojes aquí casi ni se aprecia.
En muchos relojes, directamente he optado por usar la función táctil para navegar entre aplicaciones, ya que las coronas suelen ser demasiado sensibles al giro.
Por sacar algún punto negativo a lo que Nothing ofrece en el CMF Watch 3 Pro, es cierto que algunas apps no están disponibles; sea como sea, no se le puede pedir más a un reloj que se puede comprar por 99 euros.
