Por qué conectar un USB al router puede ofrecerte mucho más que un servidor local

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Hay muchísimas opciones para aprovechar ese puerto USB del router que siempre es el puerto más olvidado: así puedes exprimirlo al máximo.
En la mayor parte de todos los routers modernos vas a encontrar siempre un conector USB que nunca vas a utilizar, a no ser que ya manejes cuestiones avanzadas en informática.
Pero si no lo has probado nunca, este puerto USB es una mina de oro que no solo te puede servir para mantener un almacenamiento local dentro de tu red doméstica como si fuera un NAS, sino también para otras funcionalidades increíbles fáciles de utilizar.
A ello hay que sum ar que muchísimos routers tienen como sistema operativo a Linux, por lo que las posibilidades aumentan simplemente con introducir un pendrive en este puerto USB, sin necesidad de tener conocimiento avanzados o realizar configuraciones difíciles.
De esta forma, puedes aprovechar este puerto para montar un servidor multimedia sin tener que encender tu ordenador, mantener un gestor de descargas sin que tengas que consumir una gran cantidad de energía y hasta imprimir sin tener conexión a una red.
Las posibilidades son prácticamente infinitas, ya que un router funciona como un ordenador, aunque es cierto que con un PC podrás sacar mucho más jugo que si lo utilizas independientemente.
De cualquier forma, aquí puedes ver todas las posibilidades que te ofrece el puerto USB de tu router, en caso de que tu modelo llegue con un puerto apto para este tipo de conexiones físicas.
Configurar un servidor multimedia local
Un router se mantiene conectado las 24 horas del día durante todos los días de la semana, por lo que revisar el consumo de este dispositivo sería algo bastante equivocado; en cambio, los dispositivos conectados a este sí pueden consumir algo más, dependiendo siempre de la etiqueta de eficiencia energética y del uso en cuestión.
En un consumo normal, un router puede consumir alrededor de 5 W y 15 W siempre conectado, mientras que un simple ordenador puede aumentar esta cifra a entre 150 W y 300 W, por lo que se hace más que evidente el ahorro final.
Para montar un servidor multimedia en local, es tan simple como conectar un disco o USB con tus películas al puerto del router; ahora bien, tendrás que activar y revisar si tiene la opción de DLNA/UPnP, para que este pueda indexar de forma automática las películas, series y cualquier contenido que se aloje en el USB.
Si prefieres algo más avanzado, elige alguna aplicación tipo Kodi, VLC, Infuse o Plex para tener una interfaz más accesible, así como para reproducir contenidos en 4K mediante transmisión directa y gestionar mejor los subtítulos que mantengas.
Tener un gestor de descargas autónomo sin consumir mucha energía
Al igual que en la anterior opción, también puedes mantener a tu router como el dispositivo principal para tus descargas, mediante la integración con aplicaciones que permiten que los archivos pesados recaigan sobre este, evitando consumir energía en tu PC u otro dispositivo que selecciones para esto.
Mediante la interfaz web de administración del router es posible añadir archivos Torrent o URLs directas para descargar archivos, siempre y cuando el almacenamiento USB esté conectado, además de elegir la opción de QoS en el router, para que el ancho de banda no se consuma simplemente para esta tarea.
Básicamente, aquí podrás descargar imágenes ISO, distros de Linux, realizar copias de seguridad más pesadas o archivos multimedia sin que tus otros dispositivos estén encendidos, por lo que tus archivos se descargarán en la memoria USB para que los utilices inmediatamente.
Conexión de respaldo en caso de emergencia
No es habitual que caigan los servicios de fibra óptica, pero si alguna vez ocurre seguramente te alegres de haber configurado previamente un módem USB –sirve también un móvil– como respaldo para la conexión de tu hogar.
Los routers más avanzados cuentan con la posibilidad de conectar al puerto USB este tipo de dispositivos de conectividad asociados a una tarjeta SIM con datos móviles, por lo que si hay fallos en la fibra o están arreglando el cable, podrás tener aún conexión a internet, vital si teletrabajas.
Aquí lo más importante es configurar el puerto USB como una interfaz WAN secundaria, para que el router sea capaz de identificar automáticamente que todo el tráfico pase a la red móvil del puerto USB en caso de que ocurra algún fallo.
Puede ser una gran opción si tienes fibra y en tu zona la conexión no es la mejor de toda, ya que evitarás interrupciones o desconexiones intermitentes.
Aumentar las capacidades generales del router
Las memorias internas de los routers suelen ser muy reducidas, por lo que si te interesa aumentar su capacidad para instalar software adicional, lo mejor es optar por conectar una memoria USB en el puerto dedicado.
Con ello, se expande el almacenamiento del router mediante una memoria USB, de la misma forma que se puede hacer en cualquier otra máquina, además de poder configurar herramientas que te van a ir muy bien para la conexión del hogar.
Por ejemplo, puedes ejecutar sistemas de filtrado DNS a nivel de red, con lo que eliminarás anuncios y rastreadores en cualquier dispositivo que hayas conectado a tu router principal, sin tener que comprar productos adicionales, como una Raspberry Pi.
En cualquier caso, como recomendación general siempre revisar bien cuál es es la radiofrecuencia en la que funciona tu USB; simplemente, revisa bien el modelo, ya que en los USB 3.0 podrías notar caídas repentinas de rendimiento.
Lo mejor es que si aparece algún tipo de ruido alejes tu USB con un cable de al menos 50 centímetros o que ajustes la velocidad del puerto USB, mediante la configuración del router, a los propios del USB 2.0, en caso de que no necesites grandes tasas de transferencia.
En cuanto a los formatos de la memoria que conectes al USB de tu router, el ext4 es el formato nativo de Linux, por lo que es el más recomendable si el sistema de tu dispositivo es este. Por el contrario, NTFS es más apto si vas a desconectar el disco y lo vas a enchufar a un PC con Windows, algo que implicará más consumo de CPU para la escritura de datos.
Por último, el formato FAT32 está limitado a archivos de un máximo de 4 gigabytes, por lo que será imposible que descargues archivos ISO o películas en 4K. Asimismo, exFAT es el mejor para compartir archivos entre Windows y macOS.
