Probar durante varios meses el LG Gram 2025 ha sido como entrar en una nueva dimensión

Este LG Gram 2025 me ha enganchado sin remedio y hay dos cosas que me fascinan: su extrema ligereza y una batería que simplemente no quiere rendirse.
Cuando llevas años usando portátiles gaming pesados, con batería justa y que se calientan según les exiges, probar un equipo como el LG Gram 2025 se siente como descubrir una nueva dimensión. Si bien es cierto que pecará en algunos aspectos como la potencia bruta a la hora precisamente de editar o jugar, hay ciertas especificaciones que, por mínimas que sean, marcan la diferencia.
Esto precisamente es lo que me ha pasado estos meses probando este portátil LG. Y es que, si sueles cargar con un portátil gaming, sabes bien que hablar de peso ligero puede ser un concepto etéreo.
Pero el LG Gram 2025 hace tangible eso de sentir que no llevas nada. Con apenas unos 1.2 kilogramos y un perfil de menos de 1,3 centímetros, este portátil está más cerca del peso de un libro de Stephen King que de un ordenador convencional. Para alguien acostumbrado a dispositivos de tres o cuatro kilos, esto es un cambio total.
Lo primero que notas es que puedes llevártelo a todos lados sin ese cansancio en el hombro. Este portátil es tan ligero que si lo pones encima de las piernas, casi ni notas que está ahí. Y te aseguro que en verano, cuando el calor aprieta, eso marca la diferencia: no se calienta como esas bestias potentes que parecen mini hornos portátiles.
Además, esa ligereza no destruye la sensación de calidad o que es un producto acabado y bien hecho. El LG Gram es sólido, con materiales premium, sin el típico plástico que podrías esperar, teniendo en cuenta el peso, en algunos portátiles ultraligeros. Y no sólo eso, el teclado y la construcción dan la impresión de estar ante un portátil pensado para el trabajo serio y no solo para ir ligero.

Un antes y un después en mi relación con los portátiles
El otro punto que me ha fascinado es la autonomía. Con una batería de 77 Wh, el LG Gram puede aguantar fácilmente hasta dos días completos de trabajo sin buscar enchufe. Creo que esta es el punto clave para enganchar a cualquiera que necesite movilidad real, es decir, poder salir por la mañana con el portátil cargado, olvidarse del cargador y llegar a casa sin ningún tipo de problema.
En un uso real muy exigente —donde no solo escribes, sino que usas aplicaciones, usas Teams, abres decenas de pestañas en Chrome, haces videollamadas, y hasta alguna sesión de juegos— he visto que puede durarte esas 12 o incluso 13 horas de autonomía sin problema. Y si tu uso es menos intensivo, puede alargarse aún más. Solo en un día con mucho trabajo (de 9:30 a 15:30) cayó la batería un 35%.
También mencionar lo práctico y compacto del cargador: tan pequeño que parece uno de móvil de los de ahora, nada que ver con esos ladrillos que estás obligado a llevar en algunos casos. Por eso, incluso si decides llevarlo, apenas ocupa espacio ni añade peso extra.
Con todo esto, y aunque no es un equipo para gaming a fondo, ya que no lleva tarjeta gráfica dedicada potente, si como yo vienes de portátiles pesados que queman y agotan, este ultraportátil es para ti si valoras por encima de todo la portabilidad sin sacrificar rendimiento o autonomía.
Su procesador de última generación y batería son un combo que si bien no va a darte lo más top de lo top, ten por seguro que vas a tener PC de extrema calidad por bastantes años. Eso sí, prepara la cartera porque son 2.000 euros si quieres 1 TB de almacenamiento.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.