Se acabó el ir al baño: ahora el retrete viene a ti

Retrete autónomo Xiaoban de Yueban
Por qué ir al baño si el váter puede moverse hasta el salón o tu habitación, para usarlo sin dejar de ver la tele.Yueban

En China han inventado el retrete autónomo. Estés donde estés, llámalo, y vendrá a ti. Se limpia él solo, no tienes que hacer nada.

El nivel tecnológico de una civilización se mide por la calidad de sus retretes. Durante siglos, el ser humano se ha aliviado en un hoyo en el suelo, o en un asiento con un agujero. Después llegó el váter, el papel higiénico, y tirar de la cadena. Y ahí nos hemos quedado los españoles, durante un siglo. En Japón nos superan con sus retretes inteligentes y su chorrito de agua. Y ahora China sube un nuevo nivel: llega el retrete autónomo, que se mueve por la casa para llegar hasta quien lo necesita. Adiós a ir al baño.

La empresa Yueban ha puesto a la venta a Xiaoban, un robot retrete controlado por inteligencia artificial que esquiva obstáculos y se limpia a sí mismo. Tú no tendrás que preocuparte de nada. Todo por la módica cantidad de unos 11.000 euros.

Ha sido presentado en la Feria Internacional de Shanghái sobre el Cuidado de las Personas Mayores, Dispositivos de Ayuda y Medicina de Rehabilitación. Tiene sentido, porque para una persona sana es una excentricidad, pero puede resultar muy útil para ancianos, enfermos, y personas con baja movilidad.

Así es Xiaoban, el retrete autónomo

Con Xiaoban en casa (o en un hospital, o en una residencia de ancianos), cuando alguien necesita hacer sus necesidades, solo tiene que llamar al retrete autónomo con el mando a distancia. Pero futuras versiones seguro que permiten usar el móvil, o incluso la voz.

Utilizando una cámara con LiDAR, Xiaoban sortea cualquier obstáculo y se dirige al lugar. Allí puedes usarlo como un retrete normal, para aguas menores y mayores.

No necesitas papel higiénico. Un chollo de agua te deja bien limpio, y un sistema climatizado te seca. Los olores están controlados con un sistema de neutralización de olores de alta capacidad, que cuenta con un escudo de espuma y filtros de carbón activo.

Una vez que ha dejado bien limpio y aliviado al usuario, toca hacer el proceso de autolimpieza. El retrete autónomo viaja hasta el baño, abre la tapa de váter y, mediante un brazo articulado, vacía los desechos.

Tiene un métido alternativo de descarga, que consiste en conectar una tubería a la estación de recarga, y soltarlo todo ahí.

Una vez vacío, lleva a cabo una limpieza con agua y jabón para limpiar el interior. Se seca con aire caliente, y elimina posibles bacterias con rayos ultravioletas. Mientras espera su próximo uso, se recarga en la estación base, y llena el depósito de agua. Los usuarios no tienen que intervenir en ningún momento.

Xiaovan, el retrete autónomo de Yueban que va donde tú estás, sortea obstáculos, y se limpia solo, ya está a a la venta en China por un precio de unos 11.000 euros. La expresión “Ir al baño”, parece que pronto será una cosa del pasado...