Si tienes 300 euros como límite para gastar en un móvil, apunta: Motorola Moto G86 Power

En este océano de opciones que son más de lo mismo, el Motorola Moto G86 Power pone sobre la mesa dos elementos que lo convierten en un total acierto de compra.
En la gama baja-media, más o menos rondando los 300 euros, elegir un móvil se ha convertido en una tarea un poco complicada e incluso imposible para muchos. La razón es sencilla: la mayoría de estos móviles parecen casi clones entre sí. El Moto G86 Power de Motorola es uno de esos casos que rompe ese molde.
En la mayoría de los casos tienes pantallas que cumplen, pero poco más; procesadores que tiran y aguantan el tipo, pero sin sorprender; cámaras que sacan buenas fotos quizá con mucha luz, pero que no son la octava maravilla, y baterías que a veces son suficiente, pero sin ese extra que haga que el móvil te dure sin problemas. En general son un sí, pero no.
Todos son un sí, pero no, aunque tampoco puedes esperar una locura para ese rango de precio. Pero lo que, para muchos, podría ser una elección complicada, en realidad es más bien un gran filtro. Siempre hay alguno que sobresale, aunque sea por poco.
Este smartphone de Motorola, aunque no te va a sorprender con una cámara que compita de tú a tú con la gama alta, sí pone dos cosas sobre la mesa que valoro mucho y que a veces se olvidan: una batería que de verdad dura y una pantalla realmente buena.

Con tantos móviles que parecen iguales, cuesta recomendar uno sobre otro: con este Motorola lo tengo claro
Hablemos de la batería. No es solo un número grande en la ficha técnica con sus 6.720 mAh. La realidad es que vas a tener autonomía para bastante más de un día.
El Moto G86 Power aguanta en concreto más de dos con un uso normal, que para cualquiera que utiliza mucho el móvil para redes sociales, vídeos o aplicaciones, es todo un plus. Y si tienes prisa, la carga rápida de 30 W hace que en menos de una hora tengas el móvil casi al 100%.
La pantalla es otro punto a favor que me ha sorprendido. En esta gama, lo más normal es que te encuentres con paneles que, aunque hacen su función, se quedan a media. No pueden con la luz directa o con largas horas de uso sin cansarte la vista.

Aquí, el brillo llega a unos 4.500 nits, y eso cambia por completo la experiencia. Da igual si estás en la calle con sol o en un bar con poca iluminación, la pantalla se ve bien y no te obliga a fruncir el ceño ni a buscar sombra para ver cualquier cosa. La tasa de refresco de 120 Hz suma valor.
Esta combinación, batería y pantalla, que para un usuario normal son básicas y suponen el día a día, es algo que en este rango de mercado no siempre encuentras. Es la verdadera ventaja del Moto G86 Power y lo que hace que valga la pena recomendarlo.

Claro que para conseguir esto, Motorola ha tenido que dejar en un segundo plano, por así decirlo, otros aspectos. Por ejemplo, las cámaras cumplen para fotos del día a día, pero no te van a maravillar si eres alguien que quiere dar el salto a la fotografía móvil profesional. Y su tamaño y peso puede que a alguno no le termine de enganchar. No es el típico móvil ultra delgado ni compacto.
Yo personalmente valoro mucho poder recomendar un móvil así, que no intente venderte lo último y más nuevo, sino un dispositivo que, por este precio, puedas decir con mayúsculas que es un total acierto. En un mercado lleno de marcas con cientos de tipos de móviles, que Motorola ponga el foco en lo que importa y lo haga bien hace que su Moto G86 Power destaque por mérito propio.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.